lunes, marzo 03, 2008

Risas y copas, veladas de juerguistas incansables, generaciones enteras entre músicas y bailes. Tardes de bingo, charlando entre pasteles y cubatas, íbamos después del fútbol formando la zaragata. Pincharon en la cabina las canciones de mi vida, y por más dueños que tuvo nunca perdió su ambiente, ay, ambiente, porque de madrugada íbamos los de siempre. El refugio pa esperar la amanecía y, cuesta arriba, las tostás en el casino y a dormir todo el día. Cuántas parejitas allí vivieron sus comienzos, bendita locura, maldito paso del tiempo. Cuando pasan por “el Prao” se les nubla hasta el semblante recordando en un suspiro la discoteca que allí había antes. Dicen que será un hotel, que dará al pueblo lo que no tiene, dará dinero, dará trabajo, dará renombre, dará respeto, y ayudará a nuestra Cortegana en su renacer. Pero quedará el recuerdo de lo oscuro y clandestino, de madrugadas de juerga, con la esperanza en la puerta, y el sabor de lo prohibido.

Yo te propongo un trato, yo te propongo un trato, A ver que les parece, (que mira) a los del teatro pa que escuchen un rato. Que es mi nueva comparsa, que es mi nueva comparsa, con aires del pasado (que mira) de Cortegana, tantos meses de ensayo y hoy me sobran las ganas. Comparsa. Ecos de la comparsa. Que cantamos con gusto siente el compás del bombo y la caja. Y a los del gallinero que se escuchen las palmas Ay y en el patio butacas, que los Celsos sin palmas no somos nada Ay no somos nada

1 comentario:

Anónimo dijo...

si señor, aqui estoy yo que tuve q coger el casal de angelita y venirme pa sevilla, sin poder disfrutar del chorizo!! asi que con el dolor de 2 cosas que se me acaban, tendre que esperar hasta el proximo febrero para poder denuevo cantar a mi pueblo lo que es capaz de hacer una guitarra, una mano y una garganta. gracias emocionarme un año mas con tus letras, ya lo sabes!

un beso

celsu!