sábado, febrero 16, 2008

Argentina

Los pañuelos blancos y el verbo caliente han ocupado el espacio de la sangre. Acabo de verlo en un interesante programa que he descubierto en esta mañana de sábado en el canal 24 horas de TVE llamado De Sur a Norte.
La Escuela de Mecánica de la Armada, la en un tiempo tan temida ESMA, el lugar donde perdieron la vida miles de represaliados por la dictadura de Videla se convertirá en un espacio destinado a las madres de los muertos y muchas otras organizaciones de derechos humanos.
"Habrá vida donde antes hubo muerte". Una bonita metáfora con la que la presidenta de las Madres de Mayo ha inaugurado este nuevo lugar para la paz.
Lo hacía con su pañuelo blanco, lejos de la Plaza de Mayo, pero con la voz cansada de tanto haber pedido justicia a gritos.
Argentina (quizá el mundo entero) está reconciliándose con su pasado. Se están cerrando heridas, las mismas que volverán a sentir sangrar pocos supervivientes de aquel terrible holocauto, uno de los más cercanos a nosotros en el tiempo y el sentimiento, que tengan el valor de visitar el sitio donde fuero torturados.
Por eso, las madres han invitados a todos los que quieran a llenar de colores las paredes de un espacio al que han bautizado con el precioso nombre de "Nuestros hijos". Una paredes a las que el ser humano les ha dotado de la responsabilidad de ser testimonio de su horror y cobijo de su esperanza.

2 comentarios:

Jose Juan Ramos dijo...

El coronel no tendrá quien le escriba, pero tú si tienes gente que te escribe, al menos yo. Todo lo que te pueda decir aquí ya lo sabes, así que me lo ahorro. Solo voy a decirte que no pienso dejar de verte y contarte cómo van las cosas. Sé que das un paso grande pero dejas un vacio igual de grande, al menos para mi. Ya hablamos ok? y a ver si inauguramos como se merece ese pisito. Un beso mu grande.

La Miss dijo...

Una cosa... la dictadura de la que hablas es la Argentina y Pinochet era el dictador de Chile. Los de argentina eran igual o mas hijos de puta, pero tienen otros nombres.