lunes, septiembre 17, 2007

Match Point

España es un país de personas crueles con sus héroes. Los ensalzamos con la misma rapidez con que los vilipendiamos. El deportista que protagoniza casi tantos anuncios como Alonso o Nadal no hizo anoche un buen partido, demostrando su condición de hombre.
Pero los héroes, en España, no pueden ser hombres, no deben manifestar su condición de humanos: no pueden estar cansados, ni errar en los disparos, ni tener las manos blandas. Los héroes en España tienen que ser también protagonistas de la última jugada y conseguir el match point, a pesar de llevar cuatro cuartos demostrando que hoy no es para él un buen día.
No tienen fisuras los héroes ni pueden dar muestras de debilidad en un pais al que sólo le interesa el baloncesto cuando ganamos, en la misma medida que pasa en el resto de disciplinas deportivas de moda, salvando el deporte rey.
Pero ayer el héroe se convirtió en hombre y el hombre no llegó a héroe. Se quedó tumbado en la cancha, sintiéndose culpable. Pasaron unos segundos eternos en los que su cabeza se llenó de pensamientos y corrieron las responsabilidades: desde las sentimentales a las profesionales, pasando por las económicas (no más anuncio de relojes, ni de tarjetas bancarias, ni de ropa de marca deportiva...)
Comenzó el murmullo. Una a una las críticas llegaron a los labios de los que, hasta hacía apenas unas décimas de segundo, parecían los mayores aficionados al baloncesto y, resultó que no eran más que fanáticos del éxito.
Para ser aficionado al deporte hay que entender que en él coexisten gloria y fracaso, como en la persona de los mejores cohabitan el héroe y el hombre.

3 comentarios:

Estefania dijo...

Hola guapa¡¡ Leer lo que has escrito me ha llevado al pensamiento de esa noche tras el partido. La misma sensación de tristeza por perder después de todo el esfuerzo realizado, pero a fin de cuentas, son ellos los que juegan y era su partido. Supongo que queremos ver que nuestros representantes deportivos son el cúmulo de virtudes y prefección que nosotros mismos no podemos lograr. Mejor suerte la próxima vez, ...o mejor, más espíritu deportivo para los críticos en exceso.

a veces yo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tus palabras. Te lo dice un verdadero aficionado al baloncesto, indignado a lo largo del año al ver cómo la mayoría de los medios de comunicación hacen la vista gorda con este deporte (y con tantos otros, claro). Para quienes amamos de verdad este deporte, un tiro fallado no nos hará cambiar de parecer: estamos ante el mejor jugador de la historia del baloncesto. Y probablemente, también, ante el mejor equipo que este país ha dado hasta el momento. Pero sus éxitos no han terminado. Y ojalá perdamos muchas otras finales. Significará que habremos ganado muchas medallas de plata.

Besos.

a veces yo dijo...

Fe de errores: me refería al mejor jugador ESPAÑOL de la historia, que ya es bastante.