miércoles, agosto 08, 2007

Perdonen la tardanza

Siento haberme retrasado, pero es que he estado muy ocupada acostándome a las tantas, diciendo adioses con una mano y holas con la otra y siendo testigo del aumento de mi familia al más puro estilo de los 100 años de soledad de García Márquez con niños que naces y se llaman y apellidan exactamente igual que sus abuelos: Manuel Jara Martín.
Han sido muchas cosas, muchas. La última, un flechazo, el de anoche. Siete, de veinticuatro, amigos de Cortegana y una casa en el Rocío. La conseguimos porque esa casa era para nosotros, estaba escrito. Empezamos a disfrutarla en Septiembre.