domingo, mayo 27, 2007

Risas, cantes y caminos de arena (representando a la Hdad. de la Croqueta)

La letra la pone El Pali: No me muero sin tener una choza en el Rocío. Junto a la hermandad de Coria la hermandad del pueblo mío. No me muero sin tener una choza marismeña. Rodeada de perejil y matas de hierbabuena. No me muero sin tener una choza que se cale. Que caigan gotas de techo aunque se moje mi madre. No me muero sin tener carburo y olla de barro. Donde guisara mi madre las papas con bacalao. Me dicen que soy antiguo que sueño con lo pasado y a mi Virgen he prometido hacer una choza de arte en le Real del Rocío.
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Cogimos el camino y nos presentamos en el Rocío, una parada más en nuestra andadura romera. Lo hacíamos con dos objetivos: pasarlo bien y coger ideas para el año que viene, en el que esperamos tener nuestra propia casa.
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A orillas de la rivera

En el periplo romero de este año, en el que ya estamos llegando al ecuador, Rosal ha sido una de las paradas más importantes. Las razones son muchas. La primera, poder unir por unos días dos realidades de mi vida: mi gente de Rosal y de Cortegana. La segunda, sentir que todas las casa son mi casa, arropada y querida por las personas que me han visto crecer. Volverme el lunes a Sevilla cansada, contenta y agradecida. Gracias a todos
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lunes, mayo 07, 2007

Debajo de una encina, con el sabor de las romerías de antes. Paymogo es todo sencillez y hospitalidad. Un campo precioso y verde lleno de buenas personas. Una muestra más de la alegría y la felicidad que nos invade cuando llega la primavera.

Tonadillas y cara dura

El Correo de Andalucía titulaba el pasado viernes su primera plana con las siguientes palabras del anterior ministro del PP Miguel Arias Cañete: "De Juana se pasea y detienen a tonadilleras como a terroristas" Un comentario bastante desafortunado a pesar de que el ministro de las vacas locas haya hecho un esfuerzo sobrehumano para conectar dos asuntos de la actualidad. Antes de él ya lo hizo el abogado de Julián Muñoz arguyendo que la vida de su defendido también corría peligro, como la del terrorista hospitalizado. Llevo unos días bastante alejada de la realidad mediática. Mi agenda social ( a tope con la llega de las ferias y fiestas de la primavera) apenas me deja tiempo para estar informada, pero me ha llamado mucho la atención la comparación de Arias Cañete. Es como si a ese ministro los delitos pecuniarios les pareciesen delitos menores. No lo son, en absoluto. Porque detrás de la imputación por blanqueo de capitales se esconde una maraña de acciones y relaciones que hacen muy difícil el correcto desarrollo de la libertad y la democracia. Unir esas dos palabras (para mí las más importantes de una sociedad) con el morboso asunto de faldas y corruptelas del Caso Malaya es un auténtico insulto. Para todos. Sea cual sea nuestra ideología.