viernes, enero 26, 2007

Menos paro y menos sueldo

Acabo de leer en El País los múltimos datos del paro. Son espectaculares: Apenas 8´3 personas de las 100 que podrían estar trabajando no lo hacen. O lo que es lo mismo, 83 de cada 1000 posibles trabajadores. He dicho que la cifra es espectacular porque tenemos que remontarnos al año 1979 para encontrar un dato semejante. Nunca desde entonces tuvimos tan pocos parados. Muchos de mi generación miramos a la generación de finales de los 70 y principios de los 80 con cierta envidia. El reflejo para mí, por ejemplo, son mis padres y sus amigos. Si entonces tenías entre 30 o 40 años, trabajabas seguro. Estamos cansado de escuchar cómo esa generación comenzaba en el mundo laboral antes, incluso, de acabar los estudios superiores. Muchos de ellos se casaban antes de cumplir los 25 y se independizaban para siempre convirtiéndose (si pienso en Sevilla) en una de las miles de familias que han democratizado hasta límites insospechados el lujo de vivir en el Aljarafe... Los datos del paro nos dicen que esos tiempos han vuelto. Mi primera reacción ha sido de alegría, y se ha producido una de esas extrañas conjugaciones que ponen en sintonía lo que pasa en el mundo con lo que pasa en tu casa: He recibido una llamada de Gregorio diciéndome que le han hecho indefinido en su trabajo. Pero la alegría me ha durado poco. La mejora laboral de mi pareja, que me anima y a él le da seguridad, no va a encontrar un reflejo, al menos por ahora, en su salario. Y ,de repente, he caído en la cuenta de que Gregorio, más de un cuarto siglo después, no cobra mucho más de lo que percibía mi padre por su primer trabajo. Han sido 25 años en los que España se ha puesto a la altura de Europa y nuestros bolsillos nos hablan de lo mucho que se ha encarecido la vida, sin embargo, los sueldos no han ido de la mano de esta subida. El sueldo de mi padre permitía vivir medianamente bien a su mujer y sus dos hijas. Con el sueldo que cobra mi pareja apenas le llega a fin de mes y se hace más que necesario que yo trabaje si queremos vivir por nosotros mismos. Bienvenida sea la cifra histórica de personas currantes... a ver si dejamos de pagar tan caro este tipo de récords.

domingo, enero 14, 2007

Ha pasado poco más de una semana desde el día de Reyes, punto y final de la fiesta navideña. Ha habido un cambio importante en mi vida en el último mes: nuevo curro, nuevas responsabilidades, nuevos compañeros y un nuevo lenguaje. Poco a poco intento caminar al ritmo que me marcan pero las Navidades han sido como un gran paréntesis del que sólo ahora parece que me recupero. Las he vivido con mi familia y mis amigos, como casi todo el que puede. De puertas para adentro, ha vuelto a ser una experiencia excelente. Con mis amigos también, a pesar de que no me lo he pasado todo lo bien que hubiera querido. Me quedan muchas. No hay que preocuparse por nada. Antes de volver a cogerle el ritmo al blog voy a colgar, para mi recuerdo y para compartirlo con quien quiera darse un paseo por aquí algunas de las fotos de estas navidades, sobre todo del día de Reyes, que en mi casa se vive, porque así lo queremos, como si disfrutásemos una infancia eterna.