jueves, julio 27, 2006

Discriminación en tiempos de guerra

"Incluidos mujeres y niños". A través del lenguaje cometemos los mayores errores. Es el vehículo por el que mejor se cuelan los "defectos" del cerebro. Escuchaba esta mañana las barbaridades que los soldados isrealitas hacían contra la población civil de Líbano y el periodista (Pedro Blanco, uno de los pata negra de la SER) utilizó este manido circunloquio. --Acabo de descubrir que esta palabra significa "Rodeo de palabras para dar a entender algo que hubiera podido expresarse más brevemente" y yo la utilizaba como si significase "frase hecha". Mira por donde lo que iba yo a aprender hoy.--
Pues eso, que Pedro Blanco, se quejaba de que los soldados de Israel habían atentado contra los libaneses "incluidos mujeres y niños". ¿Acaso se cree este periodista de PRISA que la vida de los niños y las mujeres es más valiosa ( o menos) que la de los hombres? Por supuesto que no. Se refiere, como el resto de los mortales que lo utilizan, a la situación de indefensión e inocencia en la que viven ambos colectivos. Y yo pregunto ¿Por qué?
Entiendo que al pensar en los niños, les evoquemos tiernos y vulnerables pero ¿por qué se habla de las mujeres en los mismos términos? En nuestro imaginario, ponemos a las mujeres del lado de los niños nunca del lado de los hombres. ¿Acaso no conocemos mujeres más crueles que muchos hombres? Yo sí. Y más sanguinarias. Y con más capacidad de destrucción.
¿Qué pasará el día en que un periodista afirme: "Los bombardeos no han cesado en Beirut. Soldados israelíes han atacado a la población civil, hombres y niños incluídos" Nos causaría sorpresa. Sonaría raro.
Y mientras yo me comía la cabeza con la discriminación, también en tiempos de guerra, el número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, confesaba en un vídeo que el objetivo de su organización seguía siendo "liberar toda la que algún día era tierra del Islam desde Al Andalus hasta Irak". Y esas palabras han desbordado en mí un río con dos vertientes. En una, los pobres inmigrantes que son los que pagan al final las diarreas verbales de los líderes islamistas radicales y en otra un desafío. A ver si tienen cojones de hacerse con Al-Andalus y entrar con el coche en el centro de Sevilla. Eso sí que iba a ser una hazaña.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tu lo has dicho, con el lenguaje se cometen muchos errores, por eso es tan importante como decir las cosas. aplicate el cuento. todos tenemos ombligo, deja el tuyo a un lado

Anónimo dijo...

el mensaje anteriormente escrito es de flor jara, tu hermana.por si alguien no lo sabia