domingo, abril 16, 2006

Amputados

Dicen que el viejo Sindo de Rosal, al que le han cortado la pierna hace casi un mes, se queja a diario de que le duele el dedo gordo del pie amputado. Los que le visitan se burlan de él y lo toman a broma, pero él reivindica sus dolores. Yo también me reí cuando mis tíos me contaron semejante historia. Pero mi abuela, que ese día cumplía los 74, me explicó que ella tenía un vecino en Cortegana al que le cortaron las dos piernas y que desde su silla de ruedas le confesaba algunas mañanas que ese día le apretaban especialmente los zapatos. Con el objetivo de vencer mi risa y mi escepticismo, mi tía se esforzaba en explicarme, a su manera, el por qué. Cuando ella era una niña, recuerda, preguntó más de una vez a su primo, algunos años mayor que ella, por qué se llevaba a menudo la mano existente al brazo inexistente. - Es que me pica.- Respondía su primo. Ella miraba entonces el espacio invisible que tenía por brazo desde que años antes se cayera de una higuera con la mala suerte de que el hueso se le saliera del sitio y estuvieran en plena postguerra. Dice mi tía Carmen que su propio padre, el tío del amputado, asistió al médico en la dura operación asiendo al niño en unos tiempo a años luz de la anestesia, tal y como la conocemos ahora. - Resulta-explicaba mi tía, haciendose eco de la experiencia de su padre- que un brazo no lo cortan así como así. Antes lo separan todo: los nervios, los músculos... para dejar el hueso desnudo y después cortarlo. Pero todo lo demás lo meten dentro y lo cierran. Los nervios siguen ahí, por eso a mi primo le picaba su brazo, al vecino de tu abuela le apretaban los zapatos y al viejo Sindo le duele el dedo del pie gordo. Eso hasta tiene operación. He pensado mucho en esa lección entre la biología y la fantasía y ha sido la actualidad la que ha querido que me de cuenta de que hay muchas realidades que ya no existen pero a nosotros nos pican, nos aprietan y nos duelen. Hoy celebran los vascos su Aberri Eguna. Una jornada festiva que los medios coinciden en que se vive este año de forma más alegre. El propio Lehendakari, en su discurso, ha señalado que "la violencia se ha acabado", porque la sociedad vasca nunca más permitirá que haya violencia en su pueblo. ETA era el miembro canceroso de la sociedad y la política vasca, el que ya no existe. Lo que nadie se pregunta en este Día de la Patria Vasca es hasta cuándo nos apretarán sus zapatos.

3 comentarios:

Juan José Payá dijo...

Hola sevillana amiga:

Sobre tu comentario de Miguel Hernández, he conseguido rescatar más detalles de su detención cuando cruzaba la frontera de Portugal.

Miguel Hernández primero pasó por Rosal de la Frontera para marchar poco después a Santa Aleixo y Moura. En su trayecto, para poder comer, vendió sus pocas pertenencias. Entre ellas, un reloj de oro que le regaló el poeta Vicente Aleixandre y un traje oscuro. Debido a este reloj -que contrastaba con sus pobres vestimentas- le denunciaron -al confundirle con un ladrón-. Para peor suerte, entre los guardia civiles presentes, había uno de Callosa del Segura que le reconoció al instante, "como un rojo de mierda peligroso". Miguel Hernández intentó converles que él no era un ladrón, que ése reloj era un regalo de su amigo Vicente tras su boda con Josefina Manresa. Intentó, incluso, mostrarles un ejemplar de "La destrucción o el amor" de Aleixandre... Pero nada fue suficiente. Miguel Hernández se llevó una paliza con la que meó sangre durante días. Fue apeleado y golpeado por la espalda hasta no poder mantenerse en pie. Y, sobre él, cayeron todos los odios por la muerte de José Antonio Primo de Alicante. "Porque él tenía la culpa de todo".

Estos datos los he extraído de una de las biografías más completas de Miguel Hernández. Esta obra la realizó el escritor alicantino José Luis Ferris. Si quieres un ejemplar, por su posible interés, no dudes en comunicármelo y te haré llegar uno. Este escritor -de lo poco valioso por esta zona- lo conozco personalmente y no habría ningún problema en encontrarte un ejemplar.

Aunque, bien pensado, con la cercanía de la feria de abril... ¿Quién se va a poner a leer? jajaja

Pásalo bien. Besos; Juanjo.

Anónimo dijo...

No me digas que nunca habias oido nada de eso que le pasa a Sindo,se llama dolor fantasma y le pasa a la gente que le acaban de amputar;ocurre ,como dice tu tia ,porque digamos que los nervios aun no se han dado cuenta que a ti te falta esa parte del cuerpo.
Dicen que solo pasa al principio,pero yo se de gente queel dolor le ha seguido siempre,me acuerdo en especial de mi tio Santi,que llevaba varios años amputado de las dos piernas y aunse quejaba algunos dias de dolor en las rodillas.
Besos.
Carmela.

Anónimo dijo...

Es que resulta que en esta vida hay cosas que tienen explicación y otras que desgraciadamente no la tienen, y es entonces cuando tu, PALOMITA JARA, te hartas de reir.Menos mal que has encontrado respuesta para eso que te producía tanta risa,pero yo sigo sin entender por qué mi foto misteriosamente aparecía en la mesa de estudio,y la mesilla en medio de la habitación,... ¿y qué me dices de lo de M.G. que dicen q es "maga" y mueve las cosas sólo con mirarlas?.En fin, yo también me rio, pero voy a tener que pedir que alguien me de una respuesta lógica como a ti, y así, de paso, dejas de reirte de mi.UN BESO MU GRANDE.