martes, febrero 21, 2006

Popurrit de Los Parias

Letras de 2006. El popurrit de Los Parias, la comparsa de Juan Carlos Aragón Yo sé que algún día la calle, el reino de la calle donde di mi palabra no tendrá más gobierno que la libertad, los Reyes tendrán su castigo, canallas y mendigos mis amigos y rebeldes clavarán la bandera de la libertad. Y los esclavos y los pobres pisarán tierra santa y se fundirán todas las razas todas menos la blanca el sueño del universo ganara la partida final y todos los diamantes del fondo de la tierra ... Como si fueran coronas sobre nuestras cabezas caerán y apagara un océano el fuego de la tierra ... !Oh Revolución de la Humanidad¡ !Oh Revolución¡ Eres la ultima esperanza de los Parias y sé que un día llegará ... A caballo de la ley de la desobediencia como un huracán que sale de los corazones de la infinita resistencia, la voz pasiva de la violencia de nuestras voces. !La sangre de los poderosos es la venganza de los pobres¡ !Oh Revolución de la Humanidad¡ !Oh Revolución¡ Eres la ultima esperanza de los Parias y sé que un día llegará... Tengo una duda compañero a ver si alguien con dinero sabe decirme por qué ... La plata te arruina el alma, la soledad no te abandona se te retira la calma y te hace malva, mala persona. Ricos y son pobres convencidos de que el llanto y el olvido nunca le retorcerán. Y mientras los cuernos le salen como la mayor de sus joyas aprenden desde chavales a ser formales gilipollas. Chai lalai, si voy a ser como ellos ¡¡¡¡ Chai lalai, morirme pobre prefiero ¡¡ Desde siempre llevo donde voy como mi segunda bandera al primero de los continentes el nuevo para los de afuera, donde aprendí la palabra, donde nació la canción, donde Sadino y Guevara, donde la Revolución. Donde el calor se derrama, donde tomaban café, entre la selva y la Habana, negros iguales que usted. Cinco siglos lleva Sudamérica bailándole al tirano, si los españoles fueron crueles peores los norteamericanos. Va por el Gaucho, va por la Pamba, va por el rio del Amazonas, va por Neruda y va por Marti. Va por Allende por Santiago, va por el indio por el mestizo, va por el Boca y el guarani.Va por el Rio de la Plata y va por su plata y mar, y va por cada mulata …… y va por su libertad. Esta comparsa canta lo que le sale del alma, con letra, música y voz han fabricado sus armas, y asi por cada corazón que haya abierto con mi canto habrá valido esta revolución mas que lo que estoy cantando. Cuando las palabras pasen a la historia, será la memoria revolucionaria, la que es solidaria con toda su gloria, reconocerán la victoria a los parias. Mientras no llega es igual, los parias ponen el alma, porque esto es Carnaval y mas allá de las palmas y mas allá del premio y mas allá de todo lo que hay lo que queremos es cantar estas cositas de Cai … Los que esta lucha batallen que no la den por pedida, que hagan ruido en la calle que hagan ruido en la vida, para que siga cantando contigo junto los dos, para llegar a un final que lo hagamos tu y yo … ¡¡ tu y yo ¡¡

Tocando a muerto

Cuando en Cortegana las campanas tocan agonía nos enteramos en menos de cinco minutos de quién se ha muerto. En cuanto las oímos, la larga lista de hombres y mujeres en estado de mala esperanza de la muerte es repasada mentalmente. El siguiente paso, asomarse a la puerta y esperar a que la primera persona que pase te lo diga, suele dar resultado. Lo que jamás falla es la llamada de teléfono: la primera después de las campanas siempre trae la información del quién, cómo, cuándo, dónde y con qué.
En Sevilla las campanas también tocan agonía pero los sevillanos no las pueden escuchar. Como cuando hay lluvia de estrellas, que aunque subas a la terraza más alta no puedes verla y en cambio, a pocos metros de mi casa del pueblo, parece que el cielo se ilumina con cada una de las estrellas que cae.
La diferencia con los muertos de Cortegana y de Sevilla es que los primeros me afectan cuando tienen que hacerlo (por cercanía, por cariño, por familia, por amigos...) y, sin embargo, los de Sevilla me tocan todos. Ayer, el Guardia Civil que la emprendió a tiros contra su mujer y su hija y hoy el gitanito yonki que ha muerto apuñalado en las Tres Mil. Tó yo, tó yo, tó yo.
Lo peor de contar tanto la muerte de otra gente es que me convierto, por una parte, en la vecina que pasa por delante de la puerta o en la primera que llama para contarlo; y por otra, como los fantasmas de las batas verdes y los pijamas blancos, esos que deambulan por los hospitales indiferentes al dolor del que agoniza a su lado, en una insensible. O eso intento y, como mecanismo de defensa, estoy leyendo un libro: "Las Intermitencias de la Muerte", de Saramago, una novela que se desarrolla partiendo de esta pregunta ¿Qué pasaría si un buen día la muerte decidiera no aparecer?... Pues que, tal como están las cosas, a lo mejor me quedaba sin trabajo.

miércoles, febrero 15, 2006

A las mujeres

Uno de los canciones más bonitas que se han escrito nunca a las mujeres. Otra vez de Juan Carlos Aragón, ahora de Flamenkito Apaleao, una chitigota de 2000. Se de mujeres mas bonitas que el balcon de la Alameda son las que llevan en su cara el sur del mundo en primavera. Y de mujeres mas valientes que los niños de La Habana son las que pintan en su frente las cinco puntas de Guevara. Y mujeres tan divinas que al morir no te dejan ni rezar y mujeres mas profundas que los clavos de mi tumba, y mujeres tan mujeres que al nacer lloran como una mujer. Se de mujeres sin nombre, sin patria ni carretera, mujer que son de cualquiera que reniega de ser hombre. Se de mujeres graciosas, Cadiz las hace distintas, Se de muejeres buenas y de mujeres malas que no vale la pena ni siquiera nombrarlas. Se de una viejecita que es la que mas me kiere y esa es mi madre del alma, la reina bonita de las mujeres.

martes, febrero 14, 2006

Un hombre de cultura

Esta letra es de "Los Bordes del Área". Una chirigota del Yuyu del 96 que amí me encantó. Iban de árbitros "caseros" y en este pasodoble contaban lo que les pasaba cuando su hija les pedía ayuda para los deberes. Como yo soy un hombre de cultura siempre ayudo en los deberes a mi niña que es "mu" lista. Una vez preguntó quién era Bécquer, le dije que era un poeta que tiene un hijo tenista. Otra vez me preguntó lo que era el Kremlim, “dime cual es su función y "pa" que sirve”, la miré y le dije muy seguro: el Kremlim es un muñeco que inventó Steven Spielberg. “Papá, quiero saber quién era el Greco, pero a mí me extraña que tu eso lo sepas”. ¿Por qué me infravaloras, vida mía?, el Greco era el letrista de las Grecas. “Ahora dime que son los quebrados”, Esos son los viejecitos que tienen un huevo hinchado. Yo pensaba que ella era más lista, pero al llegar los exámenes se vuelve carajota, porque con los cables que le echo, de verdad que no me explico como me saca esas notas.

lunes, febrero 13, 2006

Los del Norte...

La letra la ponen Las Ruinas Romanas, una chirigota de Juan Carlos Aragón de 1998. Me la ha prestado un bloggero al que le encanta el carnaval: http://shugenja.bitacoras.com
En el norte los del norte
tienen una condición
que en el sur no la tenemos,
en el sur a los del sur
puede ser que nos importe
las cosas un poco menos.
En el norte la miseria no se ve
porque va dentro del hombre,
en el sur no hay más miseria
que tener en el norte a los del norte.
En el norte mandan blancos
con los corazones negros,
en el sur mandan los negros
con los corazones blancos.
En el norte los del sur pasan frío,
en el tren, en la ciudad, en la gente.
En el norte sale el sol escondio,
el norte es rico pero aburrio,
el sur es pobre pero caliente.
Mientras el norte fabrica
las bombas que tiran los criminales,
el sur aguanta fatiga
tragando saliva con ferias y carnavales,
yo soy del barrio bendito
del sur infinito de Andalucía,
donde la reina alegría
'jala' de los corazones.
Y cuando digo del sur,
gaditano y andaluz,
miro al norte y me
lo paso por to' los rincones.

La magia del verbo

Todo comenzó hace justo quince días... la fecha, señalada en el almanaque de mi memoria, y la radio, conectada al ordenador del salón de mi casa, lo anunciaban: empezaban las preliminares del carnaval. A esta altura ya me sé casi todas las coplas de las agrupaciones que más me han gustado y no me canso de escucharlas. Hoy empiezan las semifinales y, aunque tenga que esperar al 28 de febrero para vivirlo en carne propia, los carnavales de Cádiz conforman ya el 70 por ciento de mi pensamiento en estas fechas. Con el 30 por ciento restante me sobra para vivir y trabajar. Son días felices. El ingenio, la ironía, la crítica y las emociones han tomado el poder de un reino en el que no todos podemos vivir. Una lástima. Si fuera por mí en las escuelas se educaría en carnavales. Como se enseñan el valor de la lectura o del arte, hay que enseñar el de la fiesta de la carne que siempre ha sido más fiesta del espíritu que de otra cosa. A mi se me reveló temprano, apenas tenía 12 años. Me cogieron a tiempo, gracias a Dios. Una pena que todavía haya tanta gente que no ha tenido la suerte de acceder a ellos. O lo que es peor, que los mire por encima del hombro. Como me he propuesto que este blog sirva como vehículo emocional, un reto: colgar cada día una letra de carnaval. Atentos... empieza la magia del verbo.

miércoles, febrero 08, 2006

La Ciencia, ese gran invento

La Humanidad avanza, o eso cree. Leo en el periódico que unos científicos han extrído de las entrañas de La Antártida hielo a 2.774 metros de profundidad y que otros han descubierto un planeta a 20.000 años luz de la Tierra. Cuando intentan justificar sus años de estudio y sus millones de inversión mirando al suelo y al cielo argumentan que lo primero, lo del hielo, será muy útil para conocer el cambio climático del planeta. Por ahora, lo único que han averiguado ya lo sabíamos: la concentración actual de dióxido de carbono en la atmósfera es la más alta registrada en los últimos 650.000 años. No lo dudaba. Lo otro, lo del cielo, supongo que también lo justificarán, aunque en mi mente no caben los gastos que suponen las investigaciones hacia fuera, cuando miles de personas pierden su vida a diario por no investigar hacia dentro. Pero un día, como el de ayer, la ficción de la imaginación y la realidad de la biología confluyen y surge la magia: El sueño de todo explorador. Colocarse las botas, el sombrero y los prismáticos, empezar a recorrer una isla (Pupúa Nueva Guinea, por ejemplo) y en pleno siglo 21, tras miles de años de dictadura homínida, descubrir, de repente, que existe vida diferente a la conocida: nuevas aves, nuevos animales a los que podrán poner nombre: El Pájaro de Oro, el Comedor de Miel... Llamarán zagloso de Brujin a uno que parece una mezcla de erizo y ornitorrinco. Pues esas cosas pasan, todavía hoy, a pesar de que en las escuelas nos han enseñado que no existe nada que pueda escapar al reino del Hombre. Y tienen que llegar estos animalillos escondidos para darnos cuenta de que hay una cosa que escapa a su poder: la vida.

lunes, febrero 06, 2006

Si fuera un personaje, sería...

7.00 A.M. Suena el despertador. Se levanta Gregorio. Le pido media hora de prórroga. 1,50 metros de cama para mí sola. 7.30 A.M. Llega mi hora. Me levanto. Mientras coloco el pie derecho en la zapatilla (siempre el derecho) me digo: "Hoy es un buen día, nadie puede conmigo". Un poco de autoestimitis para poder enfrentar mi vida. Vista de 360 grados a la habitación, decidido: Vaqueros, camisetas y los deportes. Ponerme los deportes es como inyectarme vitaminas: el día va a ser largo, pero voy a poder con él. Me voy al cuarto de baño, empieza el juego de la biología. El pis, el agua, el espejo, el frío, las cremas o pinturas, los olores... 7.40 A.M. Mi suegra ha mandado pan del pueblo para tostada. Le pongo pechuga de pavo y me hago un manchado, con sacarina. 8.10 A.M. Abrigo, bufanda y arranco el coche. 8.50 A.M. Aparco el coche en una calle paralela a San Juan de la Cruz, tras 40 minutos de tráfico más que pesado que se han convertido en atasco al salir de Los Remedios. 9.00 A.M. Espero que el examinador diga: "para el examen de Introducción a la Ciencia Política". Lo dice, avanzo entre los demás estudiantes, cojo el folio de las preguntas. Me siento. 10.40 A.M. El examen... la imaginación ha puesto los parches a los agujeros que dejó el estudio. Arranco el coche. Me compro un bocadillo. Hoy tengo que comer en el trabajo porque han tenido la genial idea de ponerme un curso de 15.00 a 17.00 P.M. 11.15 A.M. Llego a la tele. Me he perdido por esa otra ciudad que se llama Sevilla Este. Al cruzar la puerta me hago la señal de la cruz, un "dame paciencia , Señor" que se confundía con "Perdónalos que no saben lo que hacen". El brazo derecho tiene el doble de potencia que el izquierdo gracias a la sesión de escritura con bolígrafo, ya casi olvidada. 12.30 P.M. No me han puesto trabajo. Estoy ociosa. Leo el periódico, me levanto y al poner el pie en el suelo siento esa electrizante sensación: los deportes. Paseo y voy a archivo y le espeto a una compañera: "Hay día en los que quisiera ser como las chinas de las películas que dan vueltas por el techo y las paredes". Sé que no puedo, pero me siento con la ilusión y hasta la fuerzas necesarias... mejor será que me siente y escriba.

jueves, febrero 02, 2006

Un derroche de emociones

Como en los últimos días mi vida me aburría, ayer decidí hacer una escapada. Tampoco fue tan atrevida, me quedé en un cine de Camas, pero fue suficiente para ponerme las pilas. Taquilla y reloj coincidían por una vez con mis gustos, y acompañada por una bolsa de medio kilo de conguitos me sumergí en el universo americano y vaquero de Brokebach Mountain, la película de Ang Lee nominada a ocho Oscars. Sabía que la historia, muy criticada en EEUU, versaba sobre el amor de dos vaqueros, pero sentía especial curiosidad por ver cómo lo ponían en escena sin caer en lo grotesto. Y Ang Lee lo ha conseguido. Con el reclamo de asa atracción homosexual, me mantuve pegada a la silla, aguantando los largos silencios que se profesaban los vaqueros, tan poco dados a hablar y manifestar emociones (como tantos hombres que todavía pagan ese peaje), hasta que llegó la escena del encuentro carnal, que me puso los pelos de punta.
Me emocioné más veces a lo largo de las dos horas de cinta, que en su recta final se me hizo un poco pesada. Le pasa a muchas películas que quieren ser respetuosas con un libro. Y llegué a casa concienciada de los importante que es el amor, así en abstracto, tan cursi como suena. Una emoción que, si pasa por tí, aunque sea una sola vez en la vida, vale la pena perderla para sentirlo. Que son muchas las barreras: las sociales(ahora menos que antes), las personales, las psicológicas, las del tedio que te pone la convivencia, pero es una de las causas en las que vale la pena gastar la vida y los años. LLevo desde ayer con un cosquilleo en la barriga, con las emociones escapándose por cada uno de los poros de mi piel y con la conciencia de que dejar pasar el tren de los sentimientos, sería el precio más alto que pagase en mi vida.