martes, enero 24, 2006

Aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh¡¡¡¡

Aaaaah¡¡¡ Tengo miedo, siento que España se rompe, se parte, se queda desmembrada y mutilada como el protagonista de Jonny cogió su fusil, que era un tronco que sentía.
Ahhhh¡¡¡ Veo la sombra del federalismo por todos lados, me quedo sin pais. ¿Qué será ahora de mí? ¿De dónde diré que soy? ¿Qué pondrá en mi próximo pasaporte? ¿Se sentirá mi madre extraña cuando pase a Portugal a comprar manteles?
Qué de dudas¡¡¡ Qué desazón¡¡¡ Qué sin vivir¡¡¡ Abro El Mundo y leo en el título de su editorial: CUANDO LAS COMUNIDADES AUTONOMAS ENGULLEN AL ESTADO. En el primero de sus artículos de opinión: La rendición de Zapatero ante los nacionalistas y en la columna de Federico Jimenez Losantos, a la que acudo a veces para concienciarme a mí misma del periodismo que jamás quiero hacer, leo: "el engendro antidemocrático y antinacional (se refiere a los pactos que han posibilitado acuerdo en torno al texto del Estatuto catalán) está consiguiendo que la gresca se instale en todas partes".
Aahhhhh¡¡¡ Gresca, riña, descontento... España se rompe, me quedo sin el pais que me vio nacer a la par de Naranjito. Por haber división, la hay hasta en el seno del Partido Popular: Piqué afirma que ve «posibilidades de acercamiento» pero Acebes le desautoriza.
Aaaahhhh¡¡¡ Hay opiniones dispares entre los populares. El PP se rompe¡¡¡ Mira que ellos no está acostumbrados al debate y esas tantas cosas que están haciendo ahora que España se desvertebre...
¿No será que por primera vez, desde la transición, se están tratando temas realmente importantes para nuestro pais?

jueves, enero 19, 2006

Lo que nos creemos y lo que somos

Momento para la reforma de los diferentes estatutos de autonomía de España. El Estatut presente en todos los debates políticos de los medios de Comunicación. Al estatuto andaluz sólo le faltan pactar dos títulos para cerrar el primer texto base, que tras pasar por los servicios jurídicos del Parlamento (por si alguno de sus artículos no está formulado correctamente respecto a la legalidad vigente), será presentado a la Comisión Parlamentaria. Dos partidos políticos deciden levantarse de la mesa. Era la tarde antes de poner el primer punto y final a la reforma del estatuto andaluz. Son Partido Andalucista y Partido Popular. Ni ayer ni hoy ha aparecido semejante noticia reflejada en los medios de comunicáción nacionales: ni teles, ni radios, ni periódicos de Madrid se hacen eco del semejante ruptura. ¿Qué hubiera pasado si se hubiese levantado, por ejemplo, Esquerra Repúblicana de Catalunya de la ponencia para la reforma del Estatut?: Que todos los medios lo hubieran llevado a su primera página. Cada uno que saque sus propias conclusiones. Pero es que la cosa no queda ahí: El primero en levantarse de aquella mesa es el Partido Andalucista, es decir, el único de los partidos nacionalistas de nuestra comunidad. ¿Por qué lo hace? Dice que quiere conocer los acuerdos a los que los catalanes llegan con Zapatero para que Andalucía pueda pedir lo mismo. Con el pretexto de que nuestra comunidad tenga los mismos privilegios que Cataluña consiga con su Estatut, exigen que se suspenda la elaboración del texto andaluz no vaya a ser que Andalucía se quede como una autonomía de Segunda. Hubo un 28 de Febrero, hace 26 años, en el que los andaluces de entonces votaron ser de Primera. Resulta que para serlo ahora hay que esperar a ver que le dan a los catalanes. ¿No sería mejor que nosotros también luchásemos por lo máximo, sin esperar las migajas de otras negociaciones? Cada uno que saque sus propias conclusiones.

lunes, enero 16, 2006

Esto va de mujeres

Hoy estoy contenta. Me entero que en Chile no sólo ha ganado un partido de centro izquierdas, cosa que me alegra, sino que también asume por primera vez una mujer su Presidencia, cosa que me llena de alegría. Yo que llena ya estaba, de alegría y otros líquidos que la provocan, tras un fin de semana en el que conversaciones banales y largas partidas de juegos de mesa han constituído todas mis preocupaciones.
Hay veces que lo trivial te salva la vida. Dicen que la filosofía nace del ocio, del tiempo libre. Yo creo que es verdad. Lo confieso: hemos sido un poco golfas y nos hemos dado cuenta de que se puede ser feliz con muy poquito: unas amigas, unas carcajadas y tiempo libre. Y como tuvimos toda la tarde para nosotras, decidimos hacernos con parte de la noche.
La jungla sevillana más selecta nos esperaba resguardada, esta vez, en los bares de los alrededores de la Puerta de la Carne. Esos que, para aparentar más de lo que son, hacen a sus clientes guardar cola en la puerta, mientras se autoconvencen: "Dentro nos lo vamos a pasar de puta madre". Los que salíamos los mirábamos superiores y decepcionados, como los viejos que miran a los chavales que quieren comerse la vida, "lo que hay no es para tanto".
Superamos la prueba en sus diferentes niveles: los codazos, el poco espacio, los tiempos de cola en la barra y hasta los insoportables bruites, esos que preguntan indiscriminadamente a todo aquello que parece una mujer: ¿Cómo te llamas? ¿De dónde eres? y tantas otras preguntas idiotas que esconden la que realmente quieren hacerte: ¿Te quieres liar conmigo?.
Les contestas a las primeras como lo harías con la segunda, con la más completa de las indiferencias.

lunes, enero 09, 2006

Ojalá

Una canción es buena si en ella nos reconocemos. A mí me ha pasado con ésta. Hoy la letra la pone Silvio Rodríguez. OJALÁ (Silvio Rodríguez) Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan para que no las puedas convertir en cristal. Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo. Ojalá que la luna pueda salir sin ti. Ojalá que la tierra no te bese los pasos. Ojalá se te acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta. Ojalá pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve. Ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre en todos los segundos, en todas las visiones: ojalá que no pueda tocarte ni en canciones. Ojalá que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda. Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz. Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado. Ojalá que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores. Ojalá se te acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta. Ojalá pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve. Ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre en todos los segundos, en todas las visiones: ojalá que no pueda tocarte ni en canciones. Ojalá pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve. Ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre en todos los segundos, en todas las visiones: ojalá que no pueda tocarte ni en canciones. Si no sentiís un escalofrío que os recorre la espalda, tenéis que plantearos si realmente sois capaces de sentir. Buscad la canción, escuchadla y si sigue sin ocurriros, entonces planteos si realmente estais vivos.

miércoles, enero 04, 2006

El infierno existe

El infierno existe y yo he estado en él. No ha hecho falta la muerte para entrar, ni barquero, ni monedas bajo la lengua. Un simple dolor agudo en el lumbago puede abrirte sus puertas. Estuve ayer de las 14.41 a las 16.40 aproximadamente y ví las almas tristes, las lágrimas, las miradas perdidas, la peste a algo que no era azufre, pero casi.
El infierno existe y está en Urgencias de Traumatología del Hospital Macarena, en Sevilla. Aunque algo me dice que hay tantas puertas al Hades como urgencias de traumas en cada uno de los diferentes hospitales del mundo. El abandono y el dolor se dan la mano en los abarrotados pasillos que tanto se parecen a los hospitales de campaña que salen en las películas bélicas.
El infierno existe y es un lugar tétrico en el que el techo y el suelo se unen cada vez más a medida que se avanza por sus pasillos. En el que no se puede mirar directamente a la cara de los que sufren porque pueden terminar con lo poco que tú tenías de humanidad. Y entre ellos vagan, indiferentes, los fantasmas de las batas blancas y el pijama verde, que también un día fueron sensibles, pero que a fuerza de ver horrores se han vuelto ellos mismos parte del horror.
Y en mitad del infierno, un ángel que cuidaba de un alma en pena con cara de anciana de 80 años que se ha caído por las escaleras y se ha partido la cadera y la nariz. La mujer pedía amablemente que le hicieran otra radiografía de la rodilla, porque creía que también la tenía partida. Pero no consiguió su consuelo. Se le olvidó que estaba en el infierno. Y el ángel la miraba, con ganas de que llegaran los familiares de la vieja y así él poder marcharse. Y mientras se enfrentaba de tú a tú con el sufrimiento seguro que se repetía para sus adentros: "¡Quién me habrá mandado a mí a traer a esta mujer al hospital!"
El infierno existe y sé que no es de este mundo porque jamás nunca antes en esta tierra nada, estando despierta, había logrado que yo permaneciera casi dos horas de mi vida en silencio.