domingo, diciembre 31, 2006

Despidiendo 2006

En el último día de los 365 que han quedado archivados bajo la etiqueta de 2006 quiero daros las gracias a todos los que habéis hecho posible que este año pase a engrosar la lista de mis año más positivos.
Gracias por andar conmigo el camino... Feliz 2007...
(Cuando me coma la última de las uva pensaré en los que me quieren, en los que no, en los que me han ayudado, en todos los que me han mirado sinceramente a los ojos, en los que me han guiado en la búsqueda de la Belleza, en los que me han exigido que me convierta en una mejor persona...
y empezaré el año que viene sonriendo.)

jueves, diciembre 14, 2006

Cuentas pendientes

El ABC publica hoy en su contraportada la noticia sobre la muerte de uno de los culpables de la matanza de Puerto Urraco. En realidad, el "cerebro" de aquella masacre perpetrada por dos hermanos, uno él (cuyo cadaver fue encontrado ayer por un funcionario de priosiones en su celda) y otro, su dócil hermano que siempre le obedecía.
El periodista que firma el artículo, Pablo Muñoz, aprovecha para recordar algo de aquellos hechos. Lo he leído con atención. Puerto Urraco ha sido mil veces referido y hasta ficcionado (Carlos Saura lo llevó al cine hace un par de años) pero a mí jamás se me había ocurrido preocuparme por los motivos que dieron lugar a aquel episodio que hizo más negra y profunda esta España nuestra.
Leo hoy, 16 años después después, que los dos hermanos dijeron a sus dos hermanas que iban a cazar tórtolas. Y con toda la frialdad del mundo la emporendieron a tiros con los vecinos de esta localidad pacense.
Cuando los policías les aprehendieron, EmilioIzquierdo confesó que de no haber sido detenido hubiera disparado contra la población el día del multitudinario entierro. Por lo visto el asesino pretendía que los vecinos vivieran en sus carnes el dolor que ellos habían sufrido, seis años antes, por la muerte de su madre en un incendio del que se desconocían las causas.
El fallecimiento de uno de los asesinos más fríos que ha dado la historia de España no cierra ni mucho menos su historia. Ahora empieza su mito. Y muere Emilio Izquierdo precisamente hoy, día en que la venganza, esa enemiga del alma, vuelve a manifestarse con toda su magestuosidad.
Hubo un crío que hace 32 años perdió a sus abuelos a manos de la policía política pinochetista. El hombre que es hoy ha esperado la cola que le llevaba delante del féretro del General fallecido y ha escupido encima para luego afirmar: "Era una cuenta pendiente muy personal".
Cuando el mayor de tus enemigos muere ¿Qué haces con toda la rabia contenida? Con ese sentimiento se estarán encontrando hoy muchos vecinos de Puerto Urraco. Como ellos, miles de chilenos que, además, jamás pudieron ver caer el peso de la Justicia sobre el dictador.
Doble rabia.

domingo, diciembre 10, 2006

De cachimbas, nieve y cumpleaños

De escapada por Granada, con unos amigos, para que los nervios y las nostalgias se confundan entre las risas.... Muchas gracias a los cinco que habéis hecho de este puente unos días deliciosos. Inolvidables.
Ah¡¡¡ Muchas felicidades Jesupín en tu 24 cumpleaños. Bienvenido a este fascinante mundo de lo ambiguo y lo decisivo.

martes, diciembre 05, 2006

El último paso

La puerta se abrió al intuir nuestra presencia y el que un día fue mi jefe paró mis pasos para decirme: "Éste es el último". Y lo di. Tan nerviosa que apenas me daba cuenta del vacío que empezaba a nacerme en el estómago. Han sido dos años. Lo exquisito y la miseria. Lo profesional y lo casposo. He podido conocerlo casi todo y ayer, al dar el último paso, justo en ese momento, se me empezaron a olvidar las cosas malas, las que más de una vez me hicieron maldecir mi primera empresa, las que me hicieron llorar. He cerrado un ciclo con el desososiego de saber lo que me cuesta volver a los sitios de los que me voy, la tristeza de pensar que voy a desvincularme de compañeros a los que adoro y el nerviosismo de volver a empezar en un sitio nuevo, en un grupo que ya está hecho y en el que tengo que buscar un sitio, el mío. El lunes empieza ese reto. Hoy en mi mente se suceden las experiencias, las conversaciones, las miradas cómplices y las anécdotas que han marcado mi vida profesional en estos dos años. Escribo estas líneas a modo de despedida, sin saber a ciencia cierta quién va a leerlas. En realidad me despido de mi misma y del sentimiento que me ha arropado todo este tiempo, tan tutaleda y protegida por los que me han querido. Tan agradecida. Se acercan tiempos convulsos en la empresa de la que me voy. Sé que si volviera algún día nunca volvería a verla tal como la dejo. Quizá no será ni su sombra. Así que me llevo mis recuerdos, idealizados. Muchas gracias por todo y, sobre todos, al que anoche me mandó una canción en la que me decía:
...y me atrevo a acercarme a ti, soltarte a la cara la verdad
y dar media vuelta recoger mi chaqueta
y salir por la puerta contigo.
Te daré mi corazón
te daré mi vida
te daré mi alma perdida.
Ojalá, ojalá nunca cambie esa forma que tienes de estar en el mundo
ojalá que el tiempo no te cambie... El mejor de mis maestros, el más noble de mis amigos.

jueves, noviembre 30, 2006

Lo importante y lo llamativo

A todos nos ha pasado alguna vez que hemos entrado en una tienda buscando, por ejemplo, una camiseta blanca y de repente se nos ha metido por el ojo una camisa roja, por ejemplo también, que de repente se nos ha hecho super-necesaria. Sabemos que no es lo que íbamos buscando, pero de repenta la camisa roja se ha convertido en un objeto fundamental en nuestra armario y sin ella, la vida parece que pierde sentido. Nos imaginamos con la camisa roja y nos vemos tan estupendamente que parece que va a cambiarnos para siempre. Pues a veces para eso con el periodismo. Intuímos lo importante pero salimos con lo llamativo. Es el peaje que pagamos por hacer interesante nuestra información y no necesaria. Cuando se trabaja con la información política es especialmente fácil dejarse arrastrar por los cantos de sirena de los políticos que luchan por solapar las cosas importantes y hacer salir las polémicas. También ellos buscan constantemente islas en el prosaico mar de la política del día a día, así como las busco yo.

viernes, noviembre 17, 2006

A lo mejor me precipé

El pasado martes cogí un taxi en la estación de Santa Justa. El taxista llevaba puesta la radio. Reconocí rápido que era la COPE, el programa La Tarde con Cristina, de Cristina López Schlichting. Como no escucho esa emisora desde los tiempos en que me afiucioné a poner de 7 a 8 de la mañana a Jiménez Losantos para reírme un rato, presté especial tención. Tenían una tertuluia política y todas las contertulias eran mujeres. Trataban diferentes temas de polémica política y me llamó la atención que atacaran casi por igual a PSOE y a PP, aunque el peso de las críticas cayera más en el primero. Se atrevieron a reprocharle al "mismísimo" Manuel Fraga unas declaraciones suyas en las que tildaba al nuevo Estatuto Andaluz de "implecable". Ya se emocionaron y empezaron a arremeter contra la reforma andaluza con un desconocimiento de su artículado que me sorprendió. La propia Cristina López Schlichting reconoció no haberse leído el texto y a lo largo de su intervención cayó en una serie de errores de bulto. Me puse enferma. No porque se estuviese criticando el Estatuto Andaluz, que me parece algo muy válido y respetable. Lo que me molestaba es que se hiciese desde el más completo de los desconocimientos. La tertulia dio paso a la publicidad con una declaración de la conductura del programa "¿Pero qué estamos haciendo? Como sigamos así, tendremos que reinventar España porque nos la estamos cargando entre todos". El taxista llegó a la calle Alfarería y yo pagué la carrera corriendo, me metí en mi casa y encendí el transistor. Por más que quise no logré encontrar el maldito dial de la COPE, así que desistí. Estaba decidida a llamar al primer teléfono que dieran para largarles a la cara lo impresentables que eran y el abuso que hacían de su libertad de expresión.
Hoy, mi "cometido profesional" me ha llevado al Ayuntamiento de Camas. Llevo desde Septimbre de 2005 informando, o eso creía yo, sobre el famoso Caso Camas, pero era la primera vez que entrevistaba a solas al alcalde.
Apenas abrí la puerta de su despacho él me espetó: "Tú tienes un blog en Internet, ¿no?" No pude disimular mi sorpresa. "Es que te he leído".
No me lo podía creer. Comencé a reirme nerviosa. Supongo que a fuerza de trabajar una y otra vez con sus imágenes yo ya me había formado al personaje y ahora me encontraba a la persona. El encuentro estaba superando con mucho mis expectativas, que no eran pocas.
Comenzamos la pequeña entrevista. No han sido más de 20 minutos pero he podido entre pregunta y pregunta, disfrutar de lo que sus palabras, entre la corrección política y la versión oficial, me dejaban entrever. Entre sus miedos, y a éste se ha referido de forma explícita, el tener que enfrentarse a un Jurado Popular. "Con la que está cayendo y la mala imagen que tiene la gente de la clase política, no hay quien nos libre de una condena".
Terminó la entrevista y mientras recogíamos volvió a hacer mención del blog. Yo le dije que creía recordar que siempre había sido muy respetuosa con él y me respondió que él también lo había sido siempre con nosotros (los periodistas) y que respetaba nuestra libertad de expresión y opinión.
Hace menos de media hora que he llegado a la tele. He corrido a mi blog a leer lo que he escrito aquí sobre el Caso Camas. Apenas nada, sólo una referencia en Septiembre al fanatismo con el que le habían arropado algunos vecinos de Camas ("¡Qué manos más limpias tienes, cabrón!"). Donde sí he dejado mi rúbrica a todas luces ha sido en los informativos. En el año y dos meses que llevo hablando de este caso he podido llenar más de 1 hora de televisión.
De repente me he descubierto como una de las contertulias del programa de la COPE, informando de un tema sobre el que me cuesta distinguir, como diría Machado, las voces de los ecos.
Ecos, voces y personajes que yo, después de más de un año, no tengo claros. ¿Lo tendría claro un Jurado Popular? ¿Podrían hechos distinguir personas de personajes y hechos de insinuaciones? Permítanme que me sume a la duda del alcalde. Yo también prefiero un juez regular pero conocedor de la Ley que un Jurado de buenas personas, pero ignorante.

sábado, noviembre 11, 2006

El milagro de la vida

Éste es mi primito Rubén. No llega a las 48 horas de vida pero ya estamos totalmente enganchados a él.  Posted by Picasa

jueves, noviembre 09, 2006

Tiempo de espera

Una nueva vida está llamando a nuestra puerta. A esta hora su madre debe estar despertándose pensando que quizá hoy sea el día que tendrá al pequeño Rubén con ella. Seguro que a esta hora que pone el pie en el suelo lo único que le ronda la cabeza es el deseo de que todo salga bien.
Todavía no existe pero estoy convencida de que Rubén nos va a revolucionar a todos. A sus padres, que dejarán de vivir en la mutua compañía para disfrutar de una totalidad a la que aspiran desde hace mucho tiempo, cuando la suerte les ponía tantas zancadillas; a sus tíos, a sus primas (porque por ahora va a ser el único niño) y a sus abuelas, una a miles de kilómetros y agua y otra a 20 años de memoria del feliz alumbramiento.
Rubén llama a la puerta con vehemencia y nosotros le esperamos con los brazos abiertos, conscientes de que a partir de hoy (quizá los próximos días) se convertirá, sin saberlo, en el centro de nuestras conversaciones. Diseñaremos futuros posibles teniéndolo como protagonista, ignorantes nosotros de que este niño será, como lo hemos sido el resto, un testigo de su tiempo.
Para cuando mi primo tome sus primeras decisiones, mis 24 años habrán quedado atrás y con ellos esta preocuapción por tantas cosas que espero que él no conozca: las guerras por petróleo y por poder, las condenas a muerte, la violencia machista, los odios que de tan eterno ya no tienen ni razón de ser... Si todo sale bien, Rubén jamás tendrá que vivir las horas de angustia que pasamos los que en el 96 contábamos hacia atrás las horas que le quedaban a Miguel Ángel Blanco. Quizá ni siquiera sienta la curiosidad de preguntarle a sus padres, cuando pasen muchos años, qué era ETA. Puede que nunca sea testigo de eso, lo será de otras cosas, espero que no tan duras.
Espero también que el tiempo que le ha tocado vivir le haga testigo de acontecimientos esperanzadores. Hoy, quizá el día de su llegada, unos científicos han logrado devolver la visión a unos ratones ciegos. Aprenderá Rubén con el tiempo que lo que les pasa a los ratones es el prólogo de lo que les va a pasar a las personas. Ése y tantos otros misterios de la Humanidad.
Tengo la esperanza de que sus padres lo dejen pasar tiempo en Cortegana para que sea un niño valiente, sano, seguro y alegre. Y sobre todo espero que sea una buena persona. Sólo eso, que no es poco.
Todo un reto será enseñarle lo bueno, lo bello y lo justo. Esa es nuestra parte del trato (sobre todo la de sus padres) por ahora él ya está cumpliendo la suya: hacernos a todos más felices.

martes, noviembre 07, 2006

Venganzas y silencios

Intento concentrarme, pero no puedo. Bajo del mundo de las ideas a la realidad, para volverme a acostumbrar a ella después del periplo por Madrid de la mano del Estatuto de Autonomía (y las juergas que le siguieron) y resulta que la realidad no quiere acogerme.
Me muestra la imagen del juicio de Sadam. Una condena a la horca. Las palabras del dictador alabando la grandeza de Alá y su último "fuera los invasores" que tanto eco habrán tenido entre los iraquíes, sobre todo entre los suníes que se niegan a aceptar esta condena a muerte, o entre los kurdos y los chiíes que la vez con los ojos enrojecidos que daja la sed de venganza.
Lo oí y volví al mundo de las ideas. Leía a Platón. Allí se vive mejor. No hay silencios cómplices de grandes potencias que dejan a sus víctimas a merced de otros regímenes políticos y judiciales para lavarse de sangre las manos. Tampoco hay sociedad internacional que vuelva la cara a lo que nunca dejará de ser una injusticia: una condena a muerte, aunque el que vaya a morir haya hecho muchos méritos para merecerlo.

miércoles, octubre 25, 2006

El AVE de las 10

Hora y tres cuartos de tensa espera. Por fin bajan los nuevos barones socialistas: Perales, López Garrido, Torres Vela y Jaúregui. Los periodistas les asedian. Cuando logran zafarse, Torres Vela confiesa a Patxi Benegas: "Es que me toca los huevos, aquí lo que importa es el AVE de las 10".
A mi lado, dos periodistas de medios catalanes y otra de un medio nacional. También escuchan el comentario creyendo que su indiscreción les va a arrojar alguna luz sobre cómo había quedado la redacción final del Preámbulo. Las bromas se suceden "Andalucía es el AVE de las 10". Y yo siento vergüenza y unas irrefrenables ganas de llorar.
Han sido dos años de trabajos, unos 730 días, casi 18 mil horas y ahora todo depende de una supuesta negociación final entre las cúpulas socialistas y populares: primer sonrojo. Es verdad que hay parlamentarios y parlamentarias andaluzas que les están metiendo prisa a sus más altos representantes, esos que tienen línea directa con Rajoy y Zapatero, para no perder el AVE de las 10: segundo sonrojo. Mis compañeros de medios nacionales, que han vivido el resto de los debates de reforma estatutaria, incluída la polémica catalana, se miran entre sí, se ríen y asienten con suspicacia como diciendo: "Estos andaluces...": tercer y definitivo sonrojo.
Por fín, las cosas empiezan a resolverse. Perales cuchichea a otra periodista que han llegado a una fórmula (así la llamó porque lo escuché, decepcionada, desde mi sitio) que parece gustarles a los dos grupos. No aguanto más y me asomo al pasillo. De repente, bajan los populares al más puro estilo pantoja (dientes, dientes que eso es lo que les jode...). Las sonrisas de Saénz de Santamaría, Báñez, Sanz, Trillo y, sobre todo la de Arenas, dibujada en su rostro más colorado que nunca, parecían tan forzadas que por un momento interpretamos que iban a oponerse.
Otra vez el desacuerdo, ríos y ríos de tinta sobre por qué, después de apoyar todo el texto estatutario , título a título, iban a oponerse al final por la redacción de un párrafo que no tiene vinculación jurídica alguna... Por fin, hubo algo que nos hizo comprender, en el tiempo en el que se descienden dos escalones, que la respuesta del PP iba a ser sí. Los apretones de manos se suceden y las sonrisas se fuerzan ya hasta límiten insospechados.
Todos queríamos ver ahora el despliegue ligüístico y lampedusiano que iba a permitir a los dos partidos mayoritarios celebrar ante los medios la victoria de dos posiciones rivales. Y ahí estaba: 11 líneas de complicada compresión que hace salir en la foto, de camino y casi a la desesperada, a un "Manifiesto Andalucista de Córdoba" que, sospecho, hizo que los ponentes tuvieran que recurrir a Google.
El debate se retoma, casi tres horas después de la hora prometida. La prisa se nota en el verbo de los ponentes y la hace notar el Presidente, un Alfonso Guerra que se resiste a ser cádaver político y ha disfrutado desquitándose desde las alturas de los que lo apartaron del poder. Fluyen las palabras, las ideas, las frases hechas y pactadas... a las 21.05 todos se estaban ya besando mientras recogían sus enseres y se ponían sus abrigos, con el billete de Renfe en la mano: El Imperio del AVE de las 10.

lunes, octubre 16, 2006

Hombres y mujeres

Acabo de recibir un e-mail con una presentación en Power-Point. Se trataba de casi 50 chistes de esos que ridiculizan a los hombres. Exactamente idénticos a los que hacen lo mismo con las mujeres. Me lo ha mandado un compañero del trabajo. No sé porqué lo habrá hecho. Quizá quiera que amplíe mi repertorio crítico contra el otro sexo, al que él pertenece. Jamás me han gustado ese tipo de chistes. Ni los dirigidos contra nosotras, ni contra ellos. Por mil razones.
La primera porque se trata de un humor sexista y estúpido. Chusquero y de poco gusto.
Y entre las 999 restantes, la principal: porque ni esos chistes ni en la realidad encuentro esa barrera tan insalvable que muchos se empeñan en demostrar que existe entre los dos sexos. Yo misma, me pongo por ejemplo. Quiso el destino y la biología que naciese mujer, pero hay noches en la que me acuesto y caigo en la cuenta de que en todo el día me he acordado de que lo soy. A lo mejor he estado todo el día en esa frontera o quizá es que simplemente no he tenido que recordármelo, como no lo hago de respirar, o de andar, o de comer, o de hablar. No he tenido que establecer el listado de condiciones que me han hecho diferente a los del sexo opuesto.
Lo tengo que confesar: a mí me hubiese encantado haber nacido hombre. De pequeña consideraba que era más divertido ser niño y, luego, más crecidita, simplemente creía que la vida era más fácil. El tiempo me ha enseñado que no. Que ni son más básico, ni se preocupan menos por las cosas trascendentales, ni desarrollan un concepto diferente a la amitad. Son tan diferentes como lo somos nosotras. Tanto como lo soy yo misma y no paso de una sola persona.
Así que me rebelo. A los clichés y a las generalidades en cuestión de sexo. Ojalá y lo hiciésemos todos, aunque sé que poca gente se atreverá a confesar que ellos y ellas también pasan la mayor parte de sus días sin acordarse sin son varones o hembras.

lunes, octubre 09, 2006

Un declaración

París tiene algo, de mágico y fantástico. Al menos, lo ha tenido para mí, educada, como todos los menores de 45 años en el aprendizaje de la lengua inglesa, testigos ya del apogeo del práctico Estados Unidos en vez de la idealista y cultural Francia. Llegué con el nerviosismo y el interés con el que se descubre lo desconocido convencida de que este fugaz paso por París apenas iba a ser una chincheta más en mi Mapa del Mundo. Pero París, más sabio y más viejo, me cogió por sorpresa. Cruzaba el primero de sus más de treinta puentes sobre el Sena. Chispeaba y se había hecho ya de noche, de repente la voz de Gregorio me advirtió: Vuélvete y al hacerlo quedé petrificada y sentí como dos lágrimas calientes me humedecían los ojos. La Torre Eiffel centelleaba, como dándonos la bienvenida, delante la preciosa antigua estación d´Orsay, ahora museo de impresionistas. De repente yo conocía aquello, era como si lo recordase. Como si siempre hubiese estado en mi memoria, dormido, escondido y ahora lo veía... más que eso, lo sentía. París. París. París. El París de la Literatura, el de la Filosofía, el del Arte, el de los Siglos XVIII, XIX y XX. El de la Revolución y los Imperios. Pero también el París del Amor. La única ciudad donde el Amor cabe en toda sus manifestaciones. No lo descubrí recién llegada, tardé un par de días. Paseaba de la mano con Gregorio y de repente, en un arranque del que nunca antes había sido testigo, me confesó: Te quiero, Paloma. Me quedé sin habla. Era la más bonita declaración de amor que me habían hecho jamás. Las palabras las conocía, pero no la pasión con la que habían sido dichas, a mendio camino entre la normalidad de un paseo distraido y la sorpresa de la mayor de las confesiones. Él sólo había dicho las palabras, todo lo demás lo había puesto el escenario. Y ese escenario era el atardecer de París. Pero el Amor me sorprendía a cualquier hora, en cualquier esquina. Sentado en la puerta de un bistrot, o mirando el escaparate de una librería o una galería de arte. A veces estaba escondido de los miles de millones de japoneses que se esforzaban por plasmar en sus fotos los monumentos de París. El Amor no estaba para ellos, tan frenéticos, histéricos y pegados a sus cámaras. Hacía falta más tranquilidad, más gusto, más exquisitez, o quizá simplemente, abrir los ojos, los de la cara y los del Espíritu y dejarse envolver por tanta Belleza.
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viernes, septiembre 29, 2006

...

No quiso sentarse en corro ni merendar besos, pero sí cantarle a Magdalena con un voz funambulista sobre el filo hilo que vuela sobre la ronquera. Y yo formé parte del ruido, menos al principio y mucho más al final. Y llegaron a emocionarme las cinco voces y las miles de palabras que se esconden detrás de estas dos: Joaquín Sabina. Y, mientras escuchaba, veía y sentía, me dí cuenta que a mi vida también le ha puesto banda sonora el madrileño de Linares. Desfilaban por mi mente mis propias nubes negras, mis mentiras piadosas y de repente descubrí a mi espíritu en sus catorce años, que eran los míos, y luego mirando desde la izquierda cómo dormía a esas horas el hombre del que estoy enamorada, y tuve que llamarle varias veces la atención porque se estaba perdiendo el mejor concierto al que he ido en mi vida.

martes, septiembre 19, 2006

Ganas de vivir

Cada vez que regreso de unas vacaciones, por muy cortas que sean, la realidad me recibe con los brazos abiertos. Ayer me incorporé tras una semana repartida entre las playas de Tavira y las tapas de Granada. Tenía que hacer un reportaje acerca de Cooperación Internacional, una ONG que, entre sus muchas campañas, tiene la de adecentar las viviendas de ancianos que viven en situaciones precarias. Van a ser 12 en toda Sevilla. La de ayer, la primera, pertenecía a una señora de los pajaritos llamada Pepa López.
Pepa es una de los casi quinientos mil ancianos que en Andalucía viven por debajo del umbral de la pobreza y su casa da cuenta de ellos por su ubicación y sus más que reducidas dimesiones. Además Pepa engrosa la lista de personas potencialmente dependientes a las que las tragedias familiares han obligado a vivir sola. Una hija muerta hace 11 años, cuando apenas había superado la treintena, un marido que murió cinco años después, un infarto, una embolia y un trombo en su pierna derecha de los que ya no han sido testigos sus familiares hacen de Pepa una mujer sola en su casa liliputiense llena de melancolías.
Pero no se regodea en su pena. Es alegre, habla dándole énfasis a sus palabras con todos los músculos de su cara y eleva la voz y grita cuando disfruta con lo que está contando. Ayer estaba muy contenta por lo que ella misma calificaba "una obra de caridad", con el volumen de voz suficiente para que la escucharan los cuatro chavales opusianos con cara de no haber conocido jamás el pecado.
Pepa me hizo recordar mi experiencia con el matrimonio de Torreblanca. Ya ha pasado más de un año y el escenario lo ponía ahora Los Pajaritos, el barrio que lleva por bandera el hip-hopero Haze. Pero, en realidad, todo es lo mismo: un tirón de orejas que me da la realidad cuando estoy más relajada, para que me acuerde de los otros que jamás entran en Internet, ni pasean por el centro cargados de bolsas, ni tampoco dejan a los niños vestidos de uniforme en las puertas de los colegios. Son los otros, que, en realidad, soy yo misma.
Me confesaba Pepa, mientras me explicaba sus muchos achaques, enfermedades y pérdidas, con la fe ciega que tienen las personas mayores depositada en los matasanos: "Mi médico me ha dicho que tengo tantas energías que eso es lo que me hace estar viva".
Me quedo con eso.

viernes, septiembre 08, 2006

Personas y monstruos

Esta mañana he tenido que parar mi coche porque cuando he querido darme cuenta las lágrimas no me dejaban ver la carretera. Escuchaba la SER y empecé a llorar, más por dentro que por fuera. El porqué: el documento sonoro de las palabras que un terrorista le dirigía a un juez. Cuando he llegado a la tele, uno de mis compañeros me ha puesto la escena entera, sin cortes, en el monitor porque resulta que teníamos el vídeo. Y lo he visto todo. La cara enloquecida en la tranquilidad de los primeros segundos y el despliegue de amenazas a partir del momento en que una mano invisible parece darle el dentro a la que promete convertirse en una de las escenas de la vida del que un día fue Javier Bilbao y que hoy no pasa de ser un monstruo. Y no es que yo lo vea así, es que lo es. El que un día fuera Javier Bilbao ha perdido los atributos que lo hacían humano. Él cree que esa pérdida se debe a que ha encomendado su espíritu a una causa noble, justa y grande a la que llama "la lucha armada", pero eso no es más que una convinción a la que se aferra cuando el espejo le devuelve su propia imagen deforme. Pero para llegar a ser el monstruo que es, el que antes era Javier Bilbao ha tenido que pasar por un proceso de años que haría las delicias a los mejores psiquiatras del mundo. Pero ahora no tienen tiempo para él. La atención de todos los profesionales de la psiquiatría del mundo se centra en un chica austriaca de 18 años. El caso de Natascha Kampusch tiene en vilo, por lo morboso, a la opinión pública internacional que esperaba ver tras la puerta de un cautiverio de 10 años a un mostruo y ha visto a una persona. Su testimonio se ha cotizado tanto o más que la foto de la hija jamás antes mostrada de Tom Cruise. Y a mí me asaltan miles de dudas ante tales transformaciones, la del que, llamado a ser hombre, se convierte en mostruo y la de la que, llamada a ser monstruo, se convierte en mujer. Natascha Kampusch fue arrebatada de su entorno social, educativo y familiar a una edad, 8 años, a la que, todos coincidimos, se está forjando nuestra personalidad. Pero a pesar de que su desarrollo de los 8 a los 18 no se ha parecido, ni de lejos, al del resto de los mortales y ha rozado lo traumatico, Natascha razona acerca de los que le ha sucedido, se distancia y inicia el metarelato de su vida como si contara la de una extraña. Eso es lo que a mí más me llama la atención de este caso, muy por encima del Síndrome de Estocolmo que pudiese sentir por el hombre que le privó de su libertad. Claro que alguno de las claves de la conformación de su personalidad las entendemos cuando vemos su zulo: hay libros, revistas y hasta televisión. Además, Natascha Kampusch señala que su secuestrador se encargó de su educacíón y hasta leían juntos. Quizá eso explique que Natascha no dé la imagen de monstruo que muchos deseaban ver en una mujer de 18 años con mentalidad de niña de 8. Y es que la educación es muy importante, si no, que se lo digan al monstruo que un día fue Javier Bilbao.
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miércoles, septiembre 06, 2006

Una petición

Señor Zapatero:
Ante las lamentables imágenes de los jugadores de la reciencampeona del mundo y el Príncipe de Asturias selección de baloncesto nacional tarareando el himno de España, las muchas veces que jugadores de otros deportes han ahogado sus ganas de silbarlo y elrechinar de dientes de los aficionados mientras los del otro equipo cantan orgullosos la LETRA de su canción nacional proponemos:
Que por favor delegue en El Arrebato la responsabilidad de dotar de contenido semejante emblema nacional (si ha hecho lo que ha hecho el Sevilla F.C. con su cuentan las lenguas antiguas, imagínese lo que pueden hacer los chicos de Aragonés... de seguir jugando a la pelota como lo hacen)
Muchas gracias.
P.D: Xavi acaba de marcar el gol númeo 1.000 de nuestra selección absoluta. Minutos después Xabi Alonso la ha pifiado al más puro estilo cañí... Esto es pa'verlo....

viernes, septiembre 01, 2006

El centro de las miradas

El Pais en sus páginas de cultura se hace eco del que quieren que sea el estreno del año, el de la película más cara de la historia del cine español: Alatriste. La campaña de promoción está siendo tan brutal que el pasado martes pudimos ver a su protagonista, Viggo Mortensen dentro del plató del Telediario 2 que presenta Lorenzo Milá. A Mortensen le jugó una mala pasada el subconsciente y dijo que estaba encantado de haber sido invitado a "este programa". Y desde luego que lo era. Es terreno para el debate. Hasta dónde permitir este tipo de licencias en el tiempo de los informativos de una televisión pública, con los cientos de minutos que se jactan de dedicar a la promoción cultural. Ya el día antes había estado el actor americano dentro de los informativos de Tele 5. Pero no era de eso de lo que quería, si no de esta foto. Atentos a la jugada:

Es la foto con la que El Pais, tambíén en su versión digital, ilustra la información "Alatriste desenvaina en las pantallas". En el primer vistazo me llamó la atención lo bien que trata el fotógrafo a la esposa del Presidente del Gobierno, que aparece en el centro y es la única que está completamente enfocada. Hasta ahí todo normal. Con las fotos se editorializa más que en las dobles de opinión. Cuando ya centré mi atención me di cuenta del veneno que escondía.

Atención al juego de las miradas. Pérez-Reverte está fuera del juego, pendiente a los periodistas. ZP mira embelesado al académico, mientras el actor hace lo propio con su señora. En el centro ella, iluminada y maravillosa. Una pena que la foto del periódico en su edición digital aparezca recortada y tan pequeña. Búsquenla en la versión impresa. Sonsoles es el centro de las miradas del fotográfo y ese hombre a su derecha que le dedica ojos libidinosos. Es la estrella. De la Premiére y de la polémica porque estos días está también en el centro de las puyas del PP que critica a ZP el que haya cogido un avión oficial para ir a verla actuar a Berlín cantando en el coro de la orquesta de Baremboim.

El actor de moda la mira, su marido ni se cosca y ella, que parece darse cuenta de todo, deja que los acontecimientos se sucedan. Es seguro que nada pasó anoche en la Gran Vía madrileña como lo cuento, pero es increíble como a las fotografías nos regalan a veces trazos de lo más íntimo de los personajes. De esta hay que darle las gracias a Gorka Lejarcegi y al que decidió que fuera ésta la que ilustrara la información y no cualquiera otra de las cientos que anoche hizo el fotógrafo.

jueves, agosto 31, 2006

A los 24 con las estrellas

Hay edades que se dan más a la comparación que otras. Hoy pongo el pie en el escenario de los 24 años. Con mi edad, mi madre ya tenía una hija de un año. Es sólo un ejemplo, mis compañeros se han afanado en recordarme las cosas que ellos hacían cuando los cumplieron. Yo les he repetido que cada edad tiene su almíbar, hay que saber disfrutarla. Vivo mis cumpleaños entre contenta y nerviosa. Y no lo escondo. Todo lo contrario, se lo digo uno a uno a los que me rodean y no voy a negar que me encantan los regalos. Ahora que mis compañeros y mi trabajo me han dado un descanso pienso en el año que he dejado atrás. No ha estado marcado por los grandes hitos, pero sí por la voracidad y por la consecución de un palmo más de seguridad en mi misma. La pena es que despido los 23 sin haber resuelto mis grandes lagunas: la constancia, la paciencia, la capacidad de rectificación y tantas y tantas otras a las que prefiero que pongan nombre mis amigos y enemigos. Y pico billete en el tren de los 24 con muchas esperanzas. Entre ellas: que mi ambición me lleve a descubrir lo mucho que todavía desconozco, que desarrolle la capacidad de compartir mi tiempo, mi palabra y mis sentimientos con todos los que me hacen ser como soy. Son muchas las esperanzas, pero también muchos los miedos. Uno de ellos, el volverme más pesada de la cuenta cuando tenga que empezar a hacer cola en el INEM. Siento que ese episodio, que llegará por Enero, no sólo va a agobiarme a mí, también a todos los que me rodean. No voy a pensar en eso. Voy a pensar en que, por una vez en la vida, las noticias en el día de mi cumpleaños no son tan malas, a pesar de que la cabezonería de Irán vuelve a poner en peligro la estabilidad en Oriente Medio. Por ahora son sólo palabras.
Lo que es un auténtico regalo es lo que hoy me regala el cielo: La explosión de una supernova. "Este acontecimiento está a medio camino entre las supernovas convencionales, de las cuales se produce una cada 50 a 100 años en una galaxia y que dan lugar a estrellas de neutrones, y las hipernovas, mucho más escasas y más masivas, que se asocian a los estallidos de rayos gamma relativamente largos y que se supone que marcan el nacimiento de agujeros negros", ha comentado uno de los especialistas en estrellas.
Me quedo con eso en el día en que Amelie descubrió que le iba a cambiar la vida. Gracias a todos.

lunes, agosto 28, 2006

Dilemas morales

La franja de Gaza es un ejemplo de cómo puede condensarse tanto odio en tan poco espacio. Apenas 40 kilómetros de largo que concentran conflictos fronterizos, religiosos, militares, étnicos... tantos y tantos que se convierten en el mismo. Y es que esta zona de Oriente Medio y sus alrededores tienen algo mágico para casi todas las religiones mayoritarias.
A Gaza y Tel Aviv apenas la separan hora y media en coche. Más o menos la distancia que hay entre mi pueblo y la ciudad en la que vivo. Y Líbano e Israel ocupan en el mapa un espacio que no llega a ser la mitad de Andalucía. Una comparación a grandes líneas que convierte a estos tres países en un polvorín ya que concentran los mayores contingentes armamentísticos del mundo. El Estado de Israel tiene hasta un tanque especialmente diseñado para la orografía de su terreno.
Pero este conflictivo territorio nos deja hoy una curiosa noticia: Resulta que dos periodistas de la norteamericana Fox fueron secuestrados en Gaza por un grupo terrorista islamista. Después de dos meses de cautiverio y exigencias, sus captores se han conformado con la conversión al Islam de los dos reporteros.
A las preguntas de sus compañeros periodistas ellos contestaron que sienten un gran respeto por el Islam pero que su conversiones no tienen otra motivación más que el miedo. "Ellos tenían las pistolas" ha dicho uno de los secuestrados. En ninguna línea de las informaciones sobre esta liberación que publica la prensa generalista española hay siquiera un guiño sobre las grietas morales de esta historia. Para mí es lo más curioso.
Obviamente, y su imagen externa nos da una pista, se trata de dos americanos poco ortodoxos, a pesar de que en ese pais nombran a Dios hasta en los billetes. No lucen símbolo religioso alguno y se muestran contentos de estar libres. El haber tenido que cambiar de religión por el peso de las armas no les ha supuesto ningún conflicto interno.
Conozco a personas muy comprometidas con la religión y he pensado en ellas al leer esta noticia. Ellos pasan su vida entre compromisos, oraciones, convivencias y comunidades. Pero ¿Qué sería de su fe si se encontrasen en una habitación, atados de pies y manos, y rodeados de terroristas que le obligasen a renunciar de su fe? Ahí está el problema, para ellos el más hondo y dificil.
Yo no sé lo que harían ellos, pero sí lo que haría yo (al menos en la idealización del que no ha vivido jamás esa experiencia traumática): pensaría en la vida. En el amor, en la familia, en el campo, en la playa, en los libros y las películas, en los niños, en la nostalgia y la esperanza, en el arte, en las sonrisas, en las canciones, en los besos, en las miradas... y no dudaría en ceder a los que esos radicales que sostienen las pistolas le dan tanta importancia. Haría como los periodistas de la Fox y cedería a sus dictámenes, porque ganaría la libertad. Y la libertad es la vida. Y no hay religión alguna que pueda vencer a eso.

lunes, agosto 21, 2006

El tsunami del ladrillo

Ladrillo y especulación urbanística conforman un tándem que no sólo se carga el entorno y el medio ambiente. También la ilusiones de un ejército de jóvenes que despedimos a diario nuestra ilusión por tener una vivienda digna en propiedad. Y eso existe. Y está ahí. Pero creo que este país está más pendiente de si la Pantoja acude al bis-a-bis con su novio en Alhaúrín de la Torre. Esta mañana he conocido en persona (porque sabía de ellos de oídas) a algunos miembros de una plataforma cívica que se llaman "Valencina Habitable" y están dentro de otra mayor "Aljarafe Habitable". Una vez entrevisté a un artista-anarquista llamado Quico Rivas. Un visionario de la palabra y la lucha obrera que me describió el Aljarafe como "el jardín de las Hespérides de los nuevos socialistas". Apenas han pasado tres años desde aquel verano de 2003 pero ese jardin ya ha sucumbido bajo los efectos del Tsunami de la construcción (así lo han llamado los tres activistas del medio ambiente que he conocido esta mañana: un economista llamado a hacer importes logros políticos, su tímido cuñado y el tercero, un callista jubilado (cirujano podólogo, según se me ha presentado) al que con tanto tiempo libre le ha dado por estudiar Historia del Arte, iniciativa que le he aplaudido). A pasos de gigante, la mano negra de la especulación está dejando a los aljarafeños sin carriles para pasear o enseñar a sus hijos a montar en bicicleta. Un dato: el Plan de Ordenación Urbana diseñado para Valencina, que apenas supera los 7.000 habitantes, plantea la construcción de 8.000 nuevas viviendas y hasta un campo de Golf (siempre según las cifras que manejan los ciudadanos de "Valencina Habitable") Eso quiere decir que cuando terminen este gigante urbanístico habrá 30.000 nuevos habitantes en Valencina para los que no se han diseñado nuevas comunicaciones, ni colegios, ni parques, ni bbliotecas... sólo viviendas. 30.000 nuevos habitantes que tendrá que coger el coche para hacer la compra, ir al cine o llevar el niño a inglés. El crimen cobra su auténtica dimensión cuando descubro que los terrenos elegidos para esa "Seseña" del Aljarafe esconden los mayores yacimientos prehistóricos de Sevilla. Además tengo entendido, que algún que otro pequeño empresario local que ha visto el filón ha empezado a comprar esos terrenos a cantidades desorbitadas por metro cuadrado. La burbuja especulativa se está inflando mucho antes, siquiera, de hacer ese suelo urbanizable. Me contaban todo esto mis tres nuevos amigos y yo conectaba con ellos. Su "comandante", el economista, me descubría que dando un paseo con su hija por lo que el ayuntamiento pronto quiere que deje de ser campo, había visto nidos de cigüeñas y hasta águilas. Y de repente comprendí su angustia. Ellos sienten su pueblo, se sienten su pueblo, como yo me siento el mío. Como Cortegana conforma una parte muy importante de mi forma de ser, expresarme y relacionarme con mi entorno, ellos son la Valencina que defienden, la que borrarán del mapa 30.000 nuevos habitantes que nada sabrán de sus leyendas ni del Cristo aparecido en la Hacienda Torrijos. 30.000 nuevos habitantes que creerán que el nombre le viene al pueblo por las encinas y no por los dólmenes, como es realmente. Me entusiasmé con ellos, con sus verbos calientes y el brillo de sus ojos. Y volví a Sevilla con el convencimiento de que van a lograrlo y Valencina se convertirá en el mayor hito después de la Toledo visigoda recuperada.
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domingo, agosto 06, 2006

No a la guerra

El rostro del horror. Vi hace unos días esta foto en El Pais y me la guardé en el ordenador bajo el título "Anciana". La he mirado cada vez que llegaba al trabajo. Intento ver a través de ella el rostro humano de la tragedia. También hago otro ejercicio. Busco Beirut en los mapas de Google y lo miro desde el cielo. Paseo por sus avenidas, su puerto, su estadio y sus parques con el objetivo de imaginarmela real y no como a diario me la muestran los periódicos ni la televisión. Y me imagino los ires y venires de la gente en sus callejuelas y el alboroto de los críos en sus escuelas. Es una ciudad como la mía. Podría ser esta misma. Después busco Tel Aviv y hago lo mismo: los edificios, los parques, los campos de fútbol... También podría ser esta ciudad. Víctimas y verdugos son reales. Esta señora podría ser mi abuela. Podría ser yo misma. También ella llegó a tener, un día una vida pacífica, una familia y un plato caliente. Hoy la llevan en volandas, como si fuese un peso muerto. Sólo a través del objetivo de la cámara ha podido rebelarse y llegar a mí, a nosotros, a los que escuchamos a diario el número de muertos y barrios bombardeados y continuamos nuestra vida, como si nada. Intento interiorizar la guerra para sentirla, para que duela y así poder gritar más alto: ¡NO A LA GUERRA!

miércoles, agosto 02, 2006

Carentes de asertividad

La larga sombra de un asesinato ha querido que hoy aprenda una palabra nueva. En un pueblo de Granada, Salobreña, un hombre ha asestado 174 puñaladas a su cónyuge y después se ha suicidado. Comenzaba ahí mi deseperada búsqueda de un psicólogo, psiquiatra o experto en el tema que me explicara qué podía motivar a una persona a cometer semejante atrocidad. Han sido más de 10 los teléfonos que he marcado. Detrás del último estaba una psicóloga que trabaja en un centro de Salud de Sevilla Este, muy vinculada a las cuestiones de género.
No podía atender a las cámaras pero me confesó que estaba encantada de poder hablar con una periodista y abrirle los ojos sobre ciertas cuestiones que utilizamos de forma errónea. Me hablaba de nuestra mala utilización del lenguaje, de clichés que reproducimos como papagayos y, en referencia a este crimen, me enseñó el término "asertividad".
"Este hombre", me confesó, "seguramente ha asesinado a su cónyuge porque le falta asertividad. Buena palabra, sobre todo cuando he descubierto lo que significa" (NO aparece en el Diccionario de la RAE):
¿Qué es la asertividad?
Hay quien considera que asertividad y habilidades sociales son términos sinónimos. Sin embargo, vamos a considerar que la asertividad es solo una parte de las habilidades sociales, aquella que reune las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.
Pongamos un ejemplo: Usted se sienta en un restaurante a cenar. Cuando el camarero le trae lo que ha pedido, se da cuenta de que la copa está sucia, con marcas de pintura de labios de otra persona. Usted podría:
a) No decir nada y usar la copa sucia aunque a disgusto.
b) Armar un gran escándalo en el local y decir al camarero que nunca volverá a ir a ese establecimiento.
c) Llamar al camarero y pedirle que por favor le cambie la copa.
Al final nos ha hablado desde Almería un médico legal autor de un libro muy famoso con un título muy gráfico: "Mi marido me pega lo normal", pero yo ha quedado con mi nueva amiga, Rosa Jiménez, en desayunar algún día con ella. No estaría mal promover conciencias como la suya.

sábado, julio 29, 2006

Poema

Una persona a la que quiero mucho me ha pedido que elija una poesía para leerla en su boda. De poesía entiendo poco, pero mis emociones apuntan a ésta. La comparto:
Te quiero
Tus manos son mi caricia, mis acordes cotidianos; te quiero porque tus manos trabajan por la justicia.
Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice, y todo. Y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.
Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada; te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro.
Tu boca que es tuya y mía, Tu boca no se equivoca; te quiero por que tu boca sabe gritar rebeldía.
Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo. Y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.
Y por tu rostro sincero. Y tu paso vagabundo. Y tu llanto por el mundo. Porque sos pueblo te quiero.
Y porque amor no es aurora, ni cándida moraleja, y porque somos pareja que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso; es decir, que en mi país la gente vive feliz aunque no tenga permiso.
Si te quiero es por que sos mi amor, mi cómplice y todo. Y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.
Un regalo de Mario benedetti.

jueves, julio 27, 2006

Discriminación en tiempos de guerra

"Incluidos mujeres y niños". A través del lenguaje cometemos los mayores errores. Es el vehículo por el que mejor se cuelan los "defectos" del cerebro. Escuchaba esta mañana las barbaridades que los soldados isrealitas hacían contra la población civil de Líbano y el periodista (Pedro Blanco, uno de los pata negra de la SER) utilizó este manido circunloquio. --Acabo de descubrir que esta palabra significa "Rodeo de palabras para dar a entender algo que hubiera podido expresarse más brevemente" y yo la utilizaba como si significase "frase hecha". Mira por donde lo que iba yo a aprender hoy.--
Pues eso, que Pedro Blanco, se quejaba de que los soldados de Israel habían atentado contra los libaneses "incluidos mujeres y niños". ¿Acaso se cree este periodista de PRISA que la vida de los niños y las mujeres es más valiosa ( o menos) que la de los hombres? Por supuesto que no. Se refiere, como el resto de los mortales que lo utilizan, a la situación de indefensión e inocencia en la que viven ambos colectivos. Y yo pregunto ¿Por qué?
Entiendo que al pensar en los niños, les evoquemos tiernos y vulnerables pero ¿por qué se habla de las mujeres en los mismos términos? En nuestro imaginario, ponemos a las mujeres del lado de los niños nunca del lado de los hombres. ¿Acaso no conocemos mujeres más crueles que muchos hombres? Yo sí. Y más sanguinarias. Y con más capacidad de destrucción.
¿Qué pasará el día en que un periodista afirme: "Los bombardeos no han cesado en Beirut. Soldados israelíes han atacado a la población civil, hombres y niños incluídos" Nos causaría sorpresa. Sonaría raro.
Y mientras yo me comía la cabeza con la discriminación, también en tiempos de guerra, el número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, confesaba en un vídeo que el objetivo de su organización seguía siendo "liberar toda la que algún día era tierra del Islam desde Al Andalus hasta Irak". Y esas palabras han desbordado en mí un río con dos vertientes. En una, los pobres inmigrantes que son los que pagan al final las diarreas verbales de los líderes islamistas radicales y en otra un desafío. A ver si tienen cojones de hacerse con Al-Andalus y entrar con el coche en el centro de Sevilla. Eso sí que iba a ser una hazaña.

jueves, julio 13, 2006

Una lluvia violenta y salvaje

Hay hombres que desean ser superhéroes. Los que me rodeaban anoche en el gimnasio al que voy sólo cuando me acuerdo de lo caro que me cuesta, se creen que el músculo los hará invencibles. Yo los miraba esforzarse mientras escuchaba hora 25 de la Cadena Ser. Pasaban varios minutos de las 10 de la noche cuando me enteré de que se cumplían 9 años de la muerte de Miguel Ángel Blanco.
Y me recordé a mi misma, el primero de los días de mi vida en el que también yo quise convertirme en un superhéroe. Aquel 12 de Julio en plena transición de la inocencia al pecado, iba con mi familia camino de un pueblo de Badajoz donde vivía una hermana de mi abuela con su marido ciego. Son tres horas de camino. Mi madre no quiso poner la radio por más que se lo pedía, pero en las gasolineras que parábamos nos íbamos enterando de algo. Recuerdo la sensación de calor pegajoso y la calma tensa. La gente se miraba y los que bajaban de sus coches preguntaban tímidamente. "¿Se sabe algo?".
Cuando llegué al pueblo me planté delante del televisor. Ya habían caído los dos rayos de aquella "lluvia violenta y salvaje", lloré y mis lágrimas se unieron al río que formaron las de tantos otros miles. A mis 14 años me enteré de lo que significaba la palabra terror y quise convertirme en una superhéroe.
Antesdeayer, la víspera de la efeméride, quise volver a serlo. Otro día 11 sangriento dejaba, ahora en Bombay, un reguero de sangre. Miré a mi alrededor y quise gritarles "¡gilipollas!" a los musculados. Me enteraba en ese momento de un atentado que había dejado sin vida a 160 personas. LLegué a casa triste, como anoche.
No hay nada que pueda hacer. Ni pócimas mágicas, ni poderes sobrenaturales, ni bolas de dragón, ni picaduras de araña, ni radiaciones... Sólo me queda el silencio, la resignación, la Paz... y, sobre todo, la Esperanza.

lunes, julio 10, 2006

Sangre en Estafeta

Me subía a la furgoneta que me lleva al trabajo esta mañana a las ocho menos cinco sin adivinar que iba a descubrir algo con lo que nunca antes me encontré en mis 23 años de vida: la retransmisión de un encierro por la radio. No me podía imaginar que eso también se retransmitiera, entonces recordé que en Sevilla se puede seguir en las ondas todas y cada una de las procesiones de Semana Santa y que son muchos los cofrades que se acercan a las procesiones con el transistor en la mano.
Resulta que en esto Pamplona y la capital hispalense se parecen muchísimo. Si no conoces previamente lo que te cuentan, te enteras más bien de poco. Si eres de Casteldefells y nunca has pisado la semana santa sevillana de nada te sirve que te hablen de costero a costero, de varales o de espejos... De la misma manera me sentía esta mañana durante los dos minutos y medio que ha durado el encierro de los Cebada Gago, y eso que Radio Nacional tiene a seis redactores destacados en esa primera línea de sangre.
Y digo sangre a sabiendas. Cuando el último de los seis toros entró en los corrales, el locutor empezó a preguntar a sus compañeros apostados en diferentes puntos del recorrido si veían algún herido.
-Parece ser que no- Repetían uno a uno, y yo los imaginaba mirando a su alrededor a ver si veían la sangre.
De repente, uno de ellos exclama:
- Un momento. Vemos que se forma una multitud y eso significa que seguramente hay algún herido.
Apenas 30 segundos después, alguien desde el estudio confirma que, efectivamente, ha habido un herido por asta de toro. El locutor despide. Ya encontraron la sangre. Se acabó la búsqueda. Pero nos alerta: " a lo largo de la mañana les iremos informando de la evolución del herido".
Interesante.

martes, julio 04, 2006

Memoria de vientos y vacíos

Mi verano ha terminado justo cuando empieza el de los demás. Como los derechos. Por delante meses de calor y escucha de los planes vacacionales ajenos con el único consuelo del recuerdo de los míos. Han sido días de tempestad y calma. La primera ha puesto el principio, en la romería de mi pueblo, y el final, celebrando el reencuentro con mis amigos comiendo carne y uvas regadas con vino dulce y ponche de melocotón. A la segunda, la calma, le hemos puesto un escenario internacional. El Algarve más occidental (si Portugal es una cara, hemos merodeado por su barbilla) ha resultado ser todo un espectáculo de naturaleza, vientos y vacíos. Grandes e impresionantes vacíos que convierten de repente una gran montaña en una cueva o, incluso, una playa. Dormimos durante tres noches en el fin del mundo. O eso al menos es lo que creyó el Hombre durantes siglos hasta que algún espabilado le habló de otros continentes más lejanos. Y si sorprende lo inconmensurable del Atlántico, que en el Cabo de San Vicente te abraza en toda su plenitud, más lo hacen los vientos. En el fin del mundo juegan a confundirte. Una ráfaga de frente, otra por la izquierda, la siguiente te sorprende por la espalda. No es que cambie, es que no puede estar quieto. A veces golpea tan fuerte que sientes como arrastra tu cuerpo y tienes que cuidarte de que no te arroje de aquellas alturas. Subirlas sería imposible. No hay barreras de seguridad, ni vallas, ni grandes señales de advertencia. Tan sólo hay una placa de mármol pegado al suelo que reza: “A la memoria de X. X. y como advertencia a todos aquellos que no conocen el terreno”. Es suficiente. No hace falta más cuidados. A pocos metros de este precipicio hay otro en cuyo borde pesca alegremente un lugareño. ¿Cuántos metros de hilo de tanza necesitará para que el anzuelo llegue al agua? De repente, un hombre joven y gordo desciende de su coche sin carné recién aparcado a nuestro lado. Se acerca al precipicio y lo mira. ¿Se tirará?, pienso. Le veo cara de amargado y éste es un lugar tan significativo para perder la vida… Mi imaginación descansa. El gordo vuelve a subir a su coche. Se lo habrá pensado, o quizá, simplemente, es un rito que practica a diario. Se asoma y se marcha. Tener tiempo libre y utilizarlo para leer ha sido uno de los mayores logros de mis vacaciones. Se tiene que remontar mi memoria a los largos veranos entre un curso escolar y otro para encontrar períodos en los que leí dos libros en diez días. El segundo de ellos me ha llevado a conocer al genial Kapuscinsky. Alguna que otra vez, en mis 23 años, me ha encantado con sus cantos de sirena pero que hasta el día antes de salir de vacaciones no fui a una librería para hacerme con una de sus obras. He leído El Imperio, una crónica sobre el fin de la URSS, polifónica, divertida. Una auténtica obra maestra que me ha hecho tener el cuerpo en una esquina del mundo mientras mi mente recorría la otra entre las nieves de los campos de trabajos siberianos. Se me acabó el descanso y vuelvo a mi particular campo de trabajo donde, como en el libro del escritor polaco, se acercan tiempos de cambio. Lo que no sé es cuánto va a durar esta Perestroika.

viernes, junio 02, 2006

Estamos haciendo historia

Si mi memoria no engaña ayer el programa Gente, de TVE, marcó un antes y un después en la televisión al ofrecer el primer directo desde el interior de un cementerio... y eso que no estaba pasando nada. Los geniales directivos de este programa de tarde decidieron enseñan a los españoles las última morada de la cantante Rocío Jurado, en un intento de ofrecer algo diferente al despliegue del resto de cadenas.
Pero la cosa no ha quedado ahí. Hemos visto un velatorio en directo. Eso sí que ha sido vanguardista. Lo más parecido, quizá fue el tratamiento que se hizo del de Juan Pablo II, pero en aquel no había hermanos, sobrinos, hija y marido llorándole. Aquello fue otra cosa, entre lo festivo y lo espiritual, de miles de personas que entendían que aquel hombre era un puente para llegar a Dios.
Son muy pocos los que ven lo mismo en la chipionera que por fin murió ayer tras meses de agonía, suya y de los periodistas que aguardaban en su puerta. He llegado a contar hasta cuatro por cadena. Creo que esto se les ha ido de las manos a los que mandan algo en las televisiones. Ha sido una gran bola de nieve que nadie se ha atrevido a parar. De repente, nos daban cuenta de las últimas horas de la tonadillera también en los informativos. Por ejemplo, ayer, la edición de mediodía del de Canal Sur dedicó media hora a esta muerte. ¿Qué sacrificaron a cambio? ¿De qué otras noticias privaron a los teleespectadores andaluces? No es una reflexión baladí.
En estos momentos, Canal Sur, Antena 3 y Tele 5 están emitiendo en directo el desfile de personalidades y anónimos que, dentro de la Basílica de Regla, dan el pésame a los familiares de la Jurado. Sólo Cuatro y TVE, no sé si por criterios éticos o de programación (me inclino por lo segundo) se reservan, quizá, para más tarde. Lo cierto es que veremos funeral y entierro, eso es seguro.
Y en mitad de tantas muestras de duelo que por la televisión se han colado en cada casa, la lógica habló por boca de mi abuela Maruja: "Anda que la Jurado no va a adejar a gente pará".
Abuela, tú sí que eres "la más grande".

domingo, mayo 28, 2006

Para no olvidar













Cierro una de las semanas que, espero, más me van a costar olvidar de mis dos años de contrato. El lunes, tras pasar la mañana entre populares, cogía el AVE de las 6 caminito de Madrid donde despertaba a la mañana siguiente, eufórica, llamando a las puertas del Congreso de las Diputados cuatro horas antes de que empezara el debate sobre la aceptación a trámite de la reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía.
Casi no me lo creía ni yo. Esa sensación de estar presente en un momento histórico es indescriptible. Fueron catorce horas de ires y venires por los pasillos del Congreso y aledaños, de hablar con compañeros, de escuchar el debate desde la tribuna de invitados rodeada de Raúl del Pozo, Victoria Pregoy tantos y tantos periodistas que no quisieron perderse semejante cita. Una experiencia que le puso un poco de emoción a lo prosaico.
Y como tanta era mi alegría, acabamos celebrando ese día histórico sacando cubatas en Madrid por 4 euros un martes de madrugada. Pocas veces un AVE transportó a tantos resacosos como el miércoles. Y tras un jueves reparador, vino un viernes en el que me tocó ir a cubrir un nuevo conflicto de astilleros en Sevilla. Y la realidad del día a día se me apareció en la cara de trabajadores embutidos en monos que miraban mis piernas en el día menos apropiado para ponerme una falda (el periodismo es como una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar).
He dicho un nuevo conflicto. En realidad es el mismo de siempre. La SEPI se ha querido cargar las astilleros públicos españoles y lo ha hecho. De 5.000 que fueron un día, en la asamblea del viernes apenas quedaban 200 pero mantenían el verbo caliente y bélico de los mejores días, ésos en los que cortaban puentes y se enfrentaban con los antidusturbios a fuerzas iguales. Me quedé embelesada escuchando sus discursos. Los cinco miembros del comité de empresa pretendían convencer a sus compañeros para decir NO a la última embestida del gobierno, que tras las siglas SEPI parece que no se encuentra. Y decían cosas como: "A la guerra, compañeros" "No tenemos miedo" "Hoy no es día para quedaros con las mamos en los bolsillos" y nombraban al Che Guevara como si se tratase de uno de los prejubilados y se animaban a morir de pie. A medio kilómetro de allí, conté al menos siete furgonas de policía que duplicaban en número a los manifestantes.
Quemaron la propuesta de la SEPI y varias decenas de ruedas con las que cortaron la carretera. Y desde el coche los observava y pensaba en los contrastes que me habían llevado en pocas horas de la mano de un debate histórico pero sin fuerza en el Congreso de los Diputados a otra realidad viva, pero irrelevante, en el Puerto de Sevilla.
La Política no interesa si por ella no pasa la vida. El periodismo tampoco. Pocas veces, como en esta semana, ha pasado la mía por mi trabajo.

jueves, mayo 18, 2006

La vida, qué miedo

El alcohol tiene razones que la razón no entiende. No sé por qué extraña razón en días de fiesta y juerga he escuchado las más increíbles revelaciones. No es que me lo parecieran, es que realmente lo han sido. Las más increíbles. Supongo que la alegría nos hace abrazarnos y nos suelta la lengua. En esta romería, mi pasado se ha hecho más que nunca mi presente. Venía del testimonio más desgarrador de una enemiga de la infancia a la que ahora adoro. Supongo que siempre la adoré pero el que se quedara con todos mis novios no ayudaba a la relación. Con una mano un cigaro y con otra una botella de dos litros de Cocal-Cola con Ron me contaba las mil y una formas de sufrimiento que dos padres alcohólicos pueden ocasionar a dos hijas con esperanzas. Con una mano un cigarro y la otra un cubata la escuchaba. Entonces entendí el universo. En aquel campo de chapa más cerca de Portugal que de España. Perdida en el mismo azul de los ojos de la niña que jugaba conmigo mientras nuestros padres bebían cerveza. Cada uno siguió su camino. Nosotras también. Pero nos encontramos.

miércoles, mayo 10, 2006

Trabajadores de la víscera



A los trabajadores de la viscera les molesta mucho la doble moral. Y no me refiero a los que se sientan en los platós repartiendo axiomas de la vida privada de los personajes públicos a sabiendas de los intrascendental de su discurso. Hablo de los que se pagan su propia cámara y pasan horas y horas a la puerta de una estación, hospital u hotel, esperando que salga el personaje de turno a la lumbre de una lata de cola y una bolsa de patatas fritas rancias.
Hoy el escenario era la puerta de los juzgados de Sevilla. Yo iba porque a mi jefe le pareció muy importante para la opinión pública el juicio contra cinco jóvenes "de estética cani" (así lo hemos dicho en nuestro informativo) por haber propinado una paliza a un hombre. Ellos iban porque ese hombre no era otro que el dueño de una discoteca sevillana que hace un par de añosse enrolló con la duquesita. Es decir, un personaje de regional preferente en la liga del cotilleo.












Decía que a estos trabajadores de la viscera les molesta mucho la doble moral. Uno de ellos me decía que no soportaba a esos seudo-intelectuales como Alfonso Arús o Jesús Quintero (jamás metería yo estos nombre en el saco de la intelectualidad española) que se hartan de criticar a la prensa rosa cuando ellos hacen lo mismo. Me resultó curioso cómo sacaban la espada y combatían en la defensa de lo que les da de comer. Eran tres: un fotográfo argentino que trabajaba para la revista "Que Me Dices" y dos cámaras de agencias especializadas en perseguir a Julián Muñoz.
Se explicaban, se miraban, se apoyaban. Se sentían gremio. Es lo que tiene haber compartido tantas horas de espera. Y mientras esgrimían sus argumentos yo recordaba una conversación del 28 de Febrero de 2005 con el redactor de "Aquí hay tomate" en Sevilla. Ese catalán de largas patillas con el que me atreví a hablar de ética.
-¿Tú ves normal especular a las tres y media de la tarde sobre las prostititas con las que se acuestan los futbolistas del Real Madrid?- le pregunté
-¿Y vosotros? Que sacáis a todas las mujeres a las que matan sus maridos- me contestó
Le repliqué que la diferencia estaba en la denuncia social, pero ya para siempre se me quitaron las ganas de hablar de cuestiones morales con ellos, porque descubrí que son tan éticos como yo y como cualquiera, lo que pasa es que están cansados de ataques de los seres que nos creemos superiores y luego, al llegar a casa, no podemos resistir el canto de sirena de la voz de Jorge Javier Vázquez.


Los de este 10 de Mayo eran tres y cuando yo, cansada de cuatro horas y media de espera he decidido marcharme, ellos han seguido esperando a la lumbre de la bolsa de patatas fritas rancias, ya vacía.