domingo, octubre 30, 2005

Florencia es otra cosa

Otra cosa... Tu no ves... otra cosa... Mas medieval, mas pequeña, menos majestuosa... Con mucha màs gente por metro cuadrado y con el arte mas repartido. La historia les ha enseñado a los florentinos que pueden vivir de su patrimonio y ellos han apuntado: "Repartimos lo que tenemos en espacios diferentes, cobramos a la entrada de cada uno y nos forramos". Y como lo que tienen es tan importante para el resto de la humanidad ahì nos tienes a franceses, indios, españoles, japoneses y otras bestias homìnidas hacièndo 2 horas y media de cola para terminar delante del David de Miguel Angel exclamando: "Ha valido la pena esperar". Y esos detalles que hacen a los italianos tan especiales y raros (como que te dejen colarte en el metro de Roma pero no hacer fotos dentro), a mì por ser periodista me sale gratis entrar a los museos. No sè a què responde esa polìtica pero me parece, cuanto menos curiosa, sobre todo porque el arte es un bien de primera necesidad que deberìa ser igual de accesible para un periodista que para un cerrajero. Inexplicable. Pasear por Florencia, si los turistas te dejan, porque lo hacen todavìa mas dificil que los coches en Roma, es una experiencia inolvidable. Yo espero que lo sea. En Florencia tambièn tienen vida las piedras, pero cuentan historias de gente muy preocupada por el arte, que lo entendìan como una libreraciòn. Nada de esclavos matandose para que disfruten los cèsares. Esto es otra cosa, es posterior, de cuando el hombre fue capaz de darse cuenta de la importancia las proporciones y la perspectiva. De cuando los poderosos decidieron no mezclarse con el pueblo y crearon un pasadizo por encima de las cabezas del populacho. Palazzo Vecchio, El Duomo... Colas de horas que yo no recordaba desde la Expo del 92. Y mañana màs. Nos hemos puesto como meta no perdernos los Ufizzi, el museo donde descansan, entre otras, la Primavera de Boticceli y la Venus tan famosa que sale de las aguas. Probaremos hasta que nuestros pies y nuestra espalda resistan.

sábado, octubre 29, 2005

Roma para los sentidos

Acabamos de llegar a Florencia, ciudad donde por fin vemos locutorios con Internet. Cuatro dìas en Roma nos han dejado los sentidos empachados. En la Piazza del Popolo nos esperaban Miriam y Angel y cogimos un autobus. La historia y la belleza me sorprendian en cada curva y miraba atònita a los romanos: "Como pueden hacer su vida normal rodeados por esto?" Mi amiga Miriam me contestò: "Si no, se volverian locos".
Un poco de locos sì que tienen. Son simpàticos, amables, pero tambièn viscerales y frìvolos (me da la impresiòn de que viven muy por encima de sus posibilidades). Comunicarse con ellos es facil porque te hablan con los ojos y las manos. "Grazie" "prego", una sonrisa y con eso vas a todos lados.
El primer dìa el paseo por el centro me descubriò lo que al dìa siguiente confirmè: Roma es majestuosa. Todo es enorme en dimensiones y en significados. De la mano de la historia y de la belleza descubrì que pocas cosas en Roma se escapan de ser souvenirs. El propio Vaticano lo es. En el interior de la Basìlica de San Pedro hombres y mujeres de todas las razas y trodos los credos (porque lleguè a ver musulmanes) paseaban contemplando los capiteles, relieves, bajorelieves, frisos, esculturas, pinturas, capiteles... que les hacen olvidar el sitio en el que se encontraban.
Yo intentè concentrarme: "Aquì se supone que mataron a San Pedro, lo martirizaron y lo crucificaron". Pero el esfuerzo de la Iglesia en oro y marmol hizo que me pusiera triste. Hoy no es màs que un teatro. Igual que las tumbas de los papas. La mayorìa de los visitantes nos paràbamos en la del ùltimo, movidos por el morbo màs que por otra cosa. Ahora es Benedicto XVI lo màs vendido en el Top 10 de las estampitas del vaticano. A todo esto, muchas monjas y españoles... pero muchos.
Por la tarde nos acercamos al Panteòn. Justo cuando salìan unas 200 enfermeras voluntarias suizas con otros tantos enfermos en sillas de ruedas. Parecìa la Segunda Guerra Mundial. Al edificio le pasa como a la Fontana de Trevi: ha resistido el asedio de una ciudad que querìa devorarlo. Pero allì està èl, al lado de una cafeterìa en la que cobran a 2,50 euros un dedo de cafè.
Y ayer, màs sensaciones en el Coliseo. Lo que en otro tiempo fuera el terreno de juego del pueblo romano con la vida de esclavos y criminales, hoy es pasto para turistas. Algunos esperàbamos que nos hablasen las piedras. Pero lo que saben no debe ser agradable y prefieren no contarlo. Al lado, el Foro. Un caos, como Roma entera, que da idea de la vida que albergò. Porque, eso es verdad, todas esas piedras tienen vida en Roma. Se me ha quedado en los labios un sabor agridulce, pero puedo decir que he sentido Roma. Volveremos dentro de tres dìas, cuando descubramos los secretos del arte florentino. Ahora vamos a pasear por Florencia, y a dejarnos sorprender.

lunes, octubre 24, 2005

Descubriendo Barcelona

Tercer día en Barcelona. El reloj del locutorio desde el que escribo dicen que son las 15:04. Debe ser la hora del Perú natal del dueño. Son las 19:00. Estoy comiendo Filipinos. En la que, dicen, es la ciudad más europea de España, todo es exótico y extranjero. Yo, que venía cargada de los prejicios heredados de años escuchando a mis vecinos hablar de las aventuras de sus primos emigrantes en la ciudad de Gaudí, me he encontrado con una Barcelona desconocida. Nada de personas a las que les preguntan en castellano y te contestan en catalán, ni siquiera ha encontrado excesivamente caro los precios. Todo lo contrario. En mi toma de contacto, Barcelona se me manifiesta como una ciudad totalmente reconciliada con su historia y su modernidad. LLegamos el pasado sábado, día del cumple de mi amigo Miguel al que se me olvidó felicitar con los nervios. Descubrimos cómo se sufre cargando con una maleta de 20 kilos, mochila y abrigo incluido. Pero llegamos sanos y salvos al Hostal Satram, desconocido para mí hasta ese momento porque lo reservé por Internet. Me dijo el indio que lo regenta que soy la primera española que le hace así la reserva (!Qué manejo de la tecnología¡). Es un hostal raro, pero no está mal. Dos calles por detrás de la Sagrada Familia, lo primero que nos dijo el indio, Kamal, es que no dejáramos comida porque acudirían las cucarachas. "Os lo dirían en cualquier hostal de Barcelona". Ahogué un grito que luego me he alegrado de no proferir dado el mínimo tamaño de las cucarachas de Barcelona comparadas con las sevillanas. Aquellas han tenido que ser objeto de una radiación. La habitación está muy bien, con ducha dentro, tele y todo. Al menos ya puedo decir que una de las reservas me ha salido medianamente bien. Orio, todavía no muy recuperado de su primera experiencia de vuelo (que le encantó) y yo dimos un primer paseo panorámico por Barcelona: Sagrada Familia, Plaza Cataluña, las ramblas y terminamos a orillas del puerto, a los pies del Colón indiscreto que apunta con el dedo.
Ayer domingo: Sagrada Familia, Parque Güell y Monjuic... INCREÍBLE. Esto es precioso. Recorrer la Sagrada Familia es como asistir a la contrucción de las pirámides de Egipto: tienes la sensación de asistir al nacimiento de un coloso. Todavía queda la torre más alta y ya es impresionante. Subimos hasta arriba del todo, las vistas son increíbles pero no llegan a sorprender tanto como la certeza de que estás pisando una obra viva. Gaudí dijo de ellas que era "una obra abierta" cuando le preguntaron cuánto tardaría en terminarla. Por mí puede tardar el tiempo que quieran. Es una maravilla siendo todavía proyecto. Sólo espero poder volver destro de muchos año y ser testigo de su avance. Gaudí nos llevó de la mano a otra de sus creaciones: el Parque Güell. Una de las motivaciones de venir a Barcelona era sentarme en uno de esos bancos que tanto salen por la tele. Y lo hice. Nos comimos un bocadillo de tortilla que compartí con las palomas. Terminamos, improvisando, en Monjuic. Entramos por la parte de atrás y nos levamos un bofetón de belleza a la salida.
Decía que Barcelona está reconciliada con la modernidad y donde mejor se ve es en el tremendo estadio olimpico, el pabellón de San Jordi y toda la explanada que se extiende ante ellos. A mí se me venía a la mente la reciente, y no por ello menos destrozada y horrorosa, Plaza de la Esperanza de mi pueblo. Esto es todo lo contrario, aquella explanada te produce bienestar, sientes que está bien hecha. Esta mañana, nuestro primer destino ha sido el Puerto, Port Vell, y de allí al Barrio Gótico. La Catedral de Barcelona no es gran cosa. Más pequeña que la de Granada, incluso, pero tiene su encanto; las vidrieras, el claustro... Merece una visita sobretodo si eres capaz, como una de las guiris que vi, de sentarte en la piedra y dejar que el sol y el frescor te den en la cara. Nosotros íbamos más pendientes del vídeo y la foto. Sólo espero que seguir viajando me libren algún día del sometimiento de la instantánea. Y esta tarde necesitábamos descansar: Mucho artista, mucho modernismo, mucha riqueza multicultural de la que tan poco gusta Aznar pero que a los demás nos hace tan libres. Es verdad que Barcelona es una ciudad cosmopolita. A ver si se nos pega algo.

jueves, octubre 20, 2005

Preparativos para un viaje

Me quedan horas para irme de vacaciones. Me estoy dejando alienar por las experiencias de mis compañeros de trabajo, todos más viajados que yo, que me hablan de las grandezas de Barcelona, Roma y Florencia. Todos coinciden en la buena elección de ciudades que he hecho. Yo, a cambio les escucho mientras me narran, recordando de paso, lo que para ellos ha sido un viaje por las sensaciones. Los viajes no son más que eso. Les ponemos diferentes apellidos: culturales, de ocio, iniciáticos... al final son emociones que te ayudan a pasar el resto del año en entorno laboral hostil. De este viaje espero mucho: me he cortado el pelo a ras de casco para que la Europa que voy a recorrer pueda entrar libremente en mi imaginación. Y no es que lleve no mis miedos: una organización hecha en el salón de mi casa, aviones y hostales incluidos, un país totalmente desconocido del que lo poco de idioma que entenderé será las raíces comunes con el propio. Pero mis esperanzas superan, con mucho, mis miedos: Necesito conocer para ser y literatura y viajes son dos buenas llaves para abrir la puerta del conocimiento. Iré a lo típico de las ciudades esperando que la esquina más recóndita me sorprenda para descubrirme el alma de la ciudad en una mirada, un olor o un bocado.

lunes, octubre 17, 2005

Cuñadismo

El cuñadismo te puede llevar a la cárcel, o a la cama, depende de los casos. A Pedro Tirado, alcalde de Manilva, en Málaga, le ha llevado a Chirona. El pobre se había contagiado de esa nueva epidemia (toda una pandemia para la clase política) que recorre los ayuntamientos de nuestra comunidad. Pobrecito, por hacerle caso a su cuñado y especular un poquito. También había cuñados en el Caso Camas y me atrevo a señalar que casi en todos los casos de corrupción de nuestra historia reciente. Y es que los cuñados, como los primos, son toda una lotería. Personas a las que tienes que querer como si fueran familia pero con las que jamás has convivido y, claro, eso tiene sus riesgos. Hay cuñados estupendos con los que da gusto estar y que dejan de ser cuñados para convertirse en amigos. Que hasta los problemas de tu casa los viven contigo. Y luego están esos otros cuñados, o cuñadas, que te llevan por los malos caminos y tienen el mismo poder de destrucción sobre la vida de tu hermano o hermana que sobre la tuya propia. Y es que cuando un cuñado te sale malo, y ya no lo puedes devolver (porque esto es como las sandías, que aunque les des toques sólo sabes su calidad cuando las abres), sólo hay una cosa peor: dos cuñados.

martes, octubre 11, 2005

Amena y gratuíta

Amena información gratuíta... Por fin llueve. Para los peces de ciudad, a los que me voy pareciendo cada día más, esto no le parecerá una gran noticia. Pero lo es. Se lee en la cara de mi amigo Antonio Pablo que este fin de semana nos ha mostrado el infierno de la tierra seca, los buitres, los cuervos, las vacas y los guarros muertos. Amena información gratuíta... Es una buena noticia. Es la mejor de las noticias del año más seco desde que se tienen registro pluviométricos. Pero hoy es un día cargado de buenas noticias a pesar de que el estúpido de mi jefe se niegue a darme los tres días que me faltan de vacaciones. Claro que yo es que he pedido el Puente de la Inmaculada enteríto. Amena información gratuíta... Nada, que esta Palmi no me coge el teléfono. A ver cuándo deja de ser Amena, macho, que no veas lo caro que le sale. Y total, nunca tiene dinero. Siempre está con el "Llámame que no tengo saldo". Y bien sabe ella que por no llevar al día las cuentas de su móvil ha dejado escapar alguna que otra oprtunidad. ¡Hombreeee! por fin me lo coges... FELICIDADES¡¡¡ Pues nada, aquí estaba yo pensando en los buenos ratos que hemos pasado juntas en estos años. ¿Sabes que todos los días cambio la pantalla del ordenador de mi trabajo un par de veces? Pongo nuestras fotos porque me dan alegría: las de Tenerife, las de la despedida... pero pronto grabaré un CD con más porque mis compañeros ya se las saben de memoria y me dicen... "Ah¡ Sí. Esas son Palmi y Carmen" En mi blog, este regalo para la que ayer cumplía un cuarto de siglo. Son instantáneas de la cantidad de cosas importantes que hemos vivido juntas. (Querías que fuese un cumple especial y bien sabe Dios que lo va a ser... Todo está cambiando. Te quiero.)