miércoles, septiembre 21, 2005

Dependendiendo...

Los veinte días de experiencia en los 23 años de vida me dicen que aquí se está igual que en los 22... o peor. Una de las enseñanzas vitales más importantes que me dejará mi madre va a ser aquella confesión que me hizo un día en la cocina. Tendría por entonces yo unos 19 años y también creía que atravesaba por una etapa amarga de mi vida. Le llamé tiempo de transición y le expliqué que ni era lo suficientemente niña como para vivir feliz en la dependencia ni lo suficientemente adulta como para ser independiente. Ella me confesó que uno siempre es dependiente y que cuando comienzas a dejar de serlo de tus padres, empiezas a serlo de tus hijos, para luego volver a serlo de tus padres. No fueron exactamente esas sus palabras, pero entendí que la dependencia es el precio que pagas por tener personas que te quieren. En estos veinte días he sido testigo de otras dependencias. La de El País a Chaves, por ejemplo. No hablo de líneas editoriales ahora, o sí. Porque ¿Qué significa, si no, el que en la foto del 20 de septiembre le hayan borrado a Chaves con Fotoshop la pitera que tenía en la frente? Yo la vi, estaba ahí el día antes cuando hice mi noticia. Pero el fotógrafo del periódico decidió que eso hacía a Chaves demasiado humano y lo corrigió. Otras dependencias son las propias del trabajo. Acabo de presenciar hace apenas unos minutos una discusión muy acalorada entre un compañero y la editora. Se llaman de todo, y mañana volverán a verse, y pasado, condenados a odiarse por contrato. Y nadie tiene valor para darle una patada a todo esto. Ni siquiera yo. Las dependencias a la palabra, que te hacen meterte en la mierda hasta la boca. Y hasta te la comes, y la masticas. Pero sigues gritándole a Agustín Pavón, alcalde de Camas, imputado en presunto caso de corrupción en Camas: “¡Qué manos más limpias tienes, monstruo¡”

1 comentario:

danirmartin dijo...

Pombinha! Has caido en manos del spam en los blogs... ya tienes ahí publicidad no deseada en los comentarios!

Te aconsejo que pongas la "word verification" que ofrece blogger.

Por cierto: qué es una "pitera"?, esto debe ser algo que seguro que se encuentra en el diccionario Corteganés-sevillano-corteganés... no sé donde lo he puesto!

Lo del alcalde de Camas muy fuerte... por no dimitir, obvio, pero más fuerte son los que le aclaman. País de borregos.

Ay, Pombinha... dependencia, dependencia. Dependencia también de que seigas escribiendo... así que espero que no vuelvan a pasar veinte días para el próximo post.

Saudaçoes deste colega p´ra sempre... beijocas!