martes, agosto 02, 2005

Muertos que hieden...

El informativo en el que firmo habitualmente mis noticias lleva unas semanas abriendo con sucesos. Es decir, que mis nuevos jefes estiman que cualquier muerte sangrienta y escabrosa ( Léase también robo, violación o cualquier manifestación de violencia) es más importante que los acontecimientos que marcan la actualidad andaluza, no para mí, para el resto de los medios de comunicación. Hoy hemos asistido a un hecho histórico. A Tarifa ha llegado la patera que más bebés portaba de todas cuantas han sido interceptadas por la policía en nuestra costas. Para mis nuevos jefes, una paliza de unos gorilas en una feria de un pueblo malagueño de 2.000 habitantes es más importante. Mientras me duchaba y desayunaba he estado escuchando Cadena Ser y Radio Nacional de España. Ambas colocaban la llegada de esta patera, que no es la única de hoy, a la cabeza de sus informaciones. Pero el informativo andaluz de TVE marca tendencias... hace una interpretación nueva y rompedora de la información. Y lo hace bajo el criterio de una persona que jamás estudió carrera alguna y escribe con faltas de ortografía. Nada importa. Esto es público. Cuentan los que vivieron ese período que, cuando Alfredo Urdaci mandaba en Madrid, Andalucía no era más que el campo de cultivo de todos los sucesos más escabrosos que abrían el Telediario de la tarde. Justo cuando cambia “el talante”, lo mudamos también nosotros pero a la inversa. Es para que los profesores de la facultad en la que pasé cuatro años de mi vida se da un paseo por este centro que regenta su más ínclito homólogo. Se sorprenderían y quizá hasta tuvieran que modificar los programas de sus asignaturas. Ayer el jefe de informativo de esta casa mantuvo la siguiente conversación con una chica de prácticas, Laura: Laura: No encuentro nada de información sobre el tema que me has dado esta mañana Jefe de informativo: ¿a ti que te enseñaron en la Facultad? Si no encuentras información, te la inventas. Sí, señores, esto es como en las películas pero a lo cutre. Y como es a lo cutre, los muertos dan mucha peste a partir del tercer día (al chaval lo mataron el domingo), y yo no me quiero salpicar de mierda, he hecho lo que me han pedido. Pero no he firmado mi noticia.

1 comentario:

laura dijo...

Hola Paloma, soy Laura. En primer lugar, feliz año 2006. En segundo, te escribo este comentario en respuesta a una alusión que has hecho de mi en tu artículo. Verás, hace varios días, hablando con Raúl por el mesenger, me comentó que me mencionabas en esta artículo y me dio tu blog para que lo leyera. así que lo leí. Lo cierto es que yo nunca he sido muy buena para eso de pillar las indirectas, las metáforas, las ironías... pero llevo unos días dándole vueltas a la cabeza para averiguar si las ofensas de los dos últimos párrafos van dirigidas a mí o al jefe de informativos, o a los dos.Yo suelo aceptar las críticas cuando tienen razón, pero también es verdad que me considero bastante sensible, y dejo que cualquier detalle me afecte demasiado. Esto puede ser una virtud, pero también un defecto, porque a las cosas hay que darles solo la importancia que se merecen. En ese sentido, creo que no debería darle tanta importancia a tu comentario, porque al fin y al cabo, es tu opinión y tu derecho de expresarte, aún así veo la necesidad de defenderme y darte mi versión de lo que tu has escrito, porque tienes algunos fallos de contexto.
La conversación que has reproducido en el artículo es completamente cierta. Y yo, al igual que tú, que también he estudiado cuatro años de carrera y tengo muy presente todos los conocimientos adquiridos, me quedé perpleja cuando el jefe me dijo aquello. Ahora bien, esa conversación tuvo su origen en una información que el jefe me había asignado. Esa información no tenía nada que ver con una pelea de muchachos ni mucho menos, es más, en los tres meses que estuve allí, no redacté nada que tuviera que ver con peleas. Al caso, el jefe me asignó una información sobre cuatro coches que habían aparecido quemados en una calle de Sevilla. Aquel día, me llevé toda la mañana colgada al teléfono llamando a la policía local, la cual me pasaba de un departamento a otro y de una área a otra y nadie sabía nada. Entonces, sucedió esa conversación que tu has recogido. Por suerte, tengo buena memoria y recuerdo que el texto que redacté fue algo así:
"Y en Sevilla, los vecinos de la calle tal, se han despertado esta mañana con el susto en el cuerpo. Cuando abrieron sus ventanas se encontraron con la fachada calcinada y cuatro coches completamente quemados. La policía aún no ha determinado las causas del suceso, (aunque todo parece indicar que se ha tratado de un acto vandálico)"
Esto es lo que se emitió. La frase que está entre paréntesis, la añadió Jerónimo. Ahora bien, creo que aquí no hay ninguna falsedad. Paloma, yo podré ser mejor o peor periodista, más torpe o más lista, con mayor soltura o menor, pero yo nunca he escrito ni escribiría nada que no fuera cierto y mucho menos me lo inventaría, yo también tengo mis principios. Así pues, creo que las prácticas son para aprender, que todo el mundo se equivoca y que "de los errores se aprende" Yo soy muy responsable con lo que escribo, sino no lo escribiría, por eso también me gusta firmar mis escritos. El único problema es que no te dejen y tengas que firmar como REDACCIÓN, pero eso ya está fuera de mi alcance.

Dicen, que "el que se pica, ajos come", quizás es cierto, pero también dicen que "el que calla otorga" y a mí no me gusta otorgar nada a nadie. Eso es todo.

Laura

"El mayor mérito es poder hacer daño y no hacerlo."