jueves, julio 14, 2005

El reino de la mediocridad

El que era mi jefe lleva unos días ocioso, los mismos que yo llevo puteada, pero eso es otro historia. O no. Esta mañana la ha pasado leyendo una y otra vez los periódicos y buscando frases célebres. Nos las ha leido. A mí me ha gustado ésta: Prefiero que me condenen por lo que soy antes de que me loen por lo que no soy. Decía ser de un tal Simenon, un escritor belga de mediados de siglo. Y ha arrojado en estos calurosos días, por dentro y por fuera, una leve brisa. A veces los mediocres, esos que siempre se hacen con el poder en un mundo que logran hacer a su imagen y semejanza, critican a los brillantes por lo que son y hacen. Ellos, que siempre desean ser alabados por lo que no son y nunca llegarán a ser: brillantes. Que los mediocres reinen en este mundo tiene mucho que ver con la cita de la cabecera de hoy en El Mundo: Sólo hay un remedio para salvar a la Humanidad: no resignarse. Hoy parece que todas las palabras han sido escritas para mi. Las de Simenon y éstas de Ernesto Sábato. Efectivamente, los mediocres imprimen su poder cuando los brillantes hacen la vista gorda. He visto a muchos en altos cargos. El teólogo que me daba religión en el instituto solía decir: El rico es un ladrón o un hijo de ladrones, podemos cambiar el sujeto y formular algo parecido: “ Los mediocres llegan al poder porque se han aprovechado de la coyuntura o por pegarse a otros que aprovecharon la coyuntura”. El mediocre siempre se rodea de los que son como él. Ellos le respaldarán, le apoyarán y nunca le serán críticos. La crítica no existe en el reino de los mediocres. Los que discrepan en el PP siempre tienen que marcharse. Es un ejemplo. Y se organizan bien. Se preparan años esperando que el brillante flaquee para abordarlo como los buitres a la res moribunda. Y los otros, los brillantes, tan preocupados por lo bello y lo bueno apenas perciben su presencia. Cuando lo hacen ya es demasiado tarde. Han dejado ver que son humanos. El mediocre se frota las manos. Amordazada la boca, encadenados manos y pies. El que antes fue brillante se pudre en la sombra... o eso es lo que cree el mediocre. Sonríe. La sonrisa es el arma más subversiva... En la sombra se cuece la revolución. Cultura y profesión.

No hay comentarios: