jueves, junio 02, 2005

belleza y absurdo

Apenas no hacía una semana de mi periplo basurero por Sanlúcar, cuando me encontré de nuevo con la escatología, ahora utilizada con el fin de la belleza. Es posible pasar de los detritus a lo bello y caro a través de la tecnología. Cada vez vamos haciendo más de nuestra vida ciencia y ficción. Ahora se trataba de una empresa sevillana que afirma que si se le da un mechón de cabello, ellos sacan de ahí un diamante. El responsable de comunicación me confirmó que llevaban un año trabajando en la forma de dar a conocer el producto. Yo no pude reprimir mis dudas y se lo largué: “¿Y en todo este año no os habéis topado con lo escatológico?” Me miró como el que no se enteraba, pero sé que lo hizo, y salió por peteneras. Los americanos, que siempre nos han llevado ventaja en el absurdo, ya lo hacen... pero a partir de las cenizas de sus muertos. Dicen que es una manera de tener presente a un ser querido. Además de tétrico, es un planteamiento estúpido. Nada mejor para acordarse de un ser querido que los recuerdos. Muy por encima de los miles de euros que cuesta un diamante.

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