miércoles, mayo 25, 2005

Salvando vidas... la mía

Hay días en que mi profesión cobra sentido. Como mi amiga Maripi, que se metió a médico con el fin de salvar vidas, a mí me arrojó al periodismo un altruismo semejante. No le sé poner las palabras a mi vocación tan bien como lo hace ella pero la comunicación es tan necesaria como la salud. La desinformación mata tanto como un cáncer o un infarto. Que se lo digan a los jóvenes americanos que se siguen alistando al ejército y acudiendo a guerras de las que vuelven en una caja de pino. A su vocación militar contribuye, más que su patriotismo, una censura que impide que los americanos vean los horrores de la guerra en sus medios nacionales. Ayer me mandó mi jefe a Torreblanca a un reportaje sobre cuidadores de enfermos críticos. El barrio y el tema no parecían a priori muy agradables. Luego resultaron serlo. La parte que visité de Torreblanca es como un pueblo y la familia que conocí, un encanto. Él se llama Sebastián y lleva 30 años sin poder hablar condenado a una silla de ruedas porque ha perdido la movilidad de medio cuerpo a causa de una embolia. Pero sus ganas de comunicarse estaban muy por encima de sus limitaciones. Luisa, su mujer, lo cuida con una pasión que yo creía que no existía fuera de las películas. Cuando veía que lo grababan, Sebastián se quedaba quieto delante de la cámara, sonriendo. Ella lo obligaba a comportarse con naturalidad y sacó las fichas de un dominó de madera casero, gastadas de tanto jugar. La destreza de Sebastián al dominó es absoluta. Poniendo y robando, nadie diría que lleva 30 años enfermo. La espalda y los brazos de Luisa dan buena cuenta de que lo está. Si su testimonio sirve para hacer ver a otras familias con grandes discapacitados que su situación no es la única, bienvenido sea este ratito de televisión. Pero fue en el momento de la despedida cuando me di cuenta de que yo no iba salvar a nadie. En aquella casa con el techo de Uralita, en el momento del abrazo a Sebastián, la beneficiada fui yo.

2 comentarios:

ANTONIO PABLÍN dijo...

PUES ENHORABUENA CAMPEONA!!! ME ALEGRO DE INCORPORAR EN MI VIDA GENTE COMO TU, CON CAPACIDAD PARA ACOGER EL CARIÑO QUE GENTE, A PRIORI "MAS JODIDA" QUE TU, DESPRENDEN. EN CUANTO A LO DE LAS PROFESIONES, ME PARAECE ALGO MUY MUY INTERESANTE Y NECESARIO, ES DECIR, CREO QUE NO HAY LOGRO MAS GRANDE QUE BUSCAR "VIDA" EN TODO AQUELLO EN LO QUE TE TOCA VIVIR, INCLUSO EN LA PROFESION QUE DECIDES EJERCER. Y ES QUE POR DIFICIL QUE PAREZCA, CUALQUIER PROFESION SE PUEDE PRESTAR A ESTO, SI EL CORAZON DEL PROFESIONAL ASI LO QUIERE.POR ESTE MOTIVO, YO, AL HABER TERMINADO MI CARRERA, ME QUIERO COMPROMETER CONMIGO MISMO A DESARROLLAR MIS CAPACIDADES DE FORMA UTIL A LA SOCIEDAD, Y NO EXCLUSIVAMENTE A MI, Y A TENER LA SENSIBILIDAD QUE TU HAS TENDIDO Y QUE ESTOY SEGURO SEGUIRAS TENIENDO.

Anónimo dijo...

Ahora quizas comprendas un poco mas porque me gusta mi profesion,no solo soy una "pincha culos" como dicen algunos,
Es muy importante apoyar y escuchar a las personas.
Me alegro que te haya gustado esta experiencia.
Carmela