miércoles, marzo 23, 2005

La huida (1)

Era algo más que una proposición. La misma idea rondaba mi mente desde que me enteré que no trabajaba ni jueves ni viernes. Palmi puso las palabras a mis intenciones... "¿Y si nos vamos?" El plan acelerado para la huida se puso en marcha por sí sólo. Horas más tarde, en la puerta del Capitol, delante de Víctor Marín, inténtabamos diseñar el itinerario de la fuga. Él se ofreció para acompañarnos y animarnos. Nosotras aceptamos... así todo será más divertido. Tuvimos que pedirle permiso a sus padres que nos miraban extrañados intentando buscar el nexo que nos unía. La búsqueda empezó el lunes. Sonaron teléfonos en Toledo, Gijón, Valencia y Zaragoza, hasta que alguien en Salamanca nos puso tras la pista de otro: correspondía a una señora qe alquilaba cuartos en el centro. Ella se llama Isabel y será nuestra casera durante cuatro días. los tres cuartos restantes ya están alquilados. No sabemos qué nos encontraremos, pero seguro que será divertidísimo. El martes por la tarde ya tenía los billetes de ida y vuelta: serán un total de 16 horas en un autobús que nos hará recorrer tres provincias españolas. La gente que se entera dice que estamos colgadas. Un poco sí, la verdad.

No hay comentarios: