jueves, marzo 10, 2005

Fauna sevillana de miércoles

No tengo la certeza de en qué momento de mi vida consciente me enseñaron que el hombre viene del mono, pero anoche, a mis 22 años, constaté la certeza de la semejanza humano-animal. Confieso que me gusta salir por la calle Betis, y aún peor, me gustan hasta las sevillanas. Y acompañada por los pocos amigos que, como yo, tenían ganas de "enreamientos", acabamos en el Lo Nuestro codeándonos con lo más granado de los guiris de Sevilla. Y, allí, entre sevillana y rumba, aprecié la enorme semejanza de ciertos humanos con animales... pero de zoo. En el centro, una cohorte de muchachas alegres vestidas como si vivieran el más caluroso de todos los agostos. Mirándolas, al otro lado de la imaginaria jaula, los mirones, divididos en dos grupo: hombres salidos y guiris sorprendidos. Me resultaba curioso el esfuerzo de ellas por no pasar desapercibidas: movimientos exagerados y remangamientos de las ya de por sí diminutas faldas. Y me daban pena ellos, emocionados observadores, que por no ser mujeres no podían saber que era más fácil de lo que parecía. Ana y yo, con intuición femenina, nos mirábamos conocedoras del secreto que a ellos se les escapaba. Pura fauna urbana. No sabía que esos eran los personajes que habitaban las noches de los miércoles sevillanas. Seguro que tampoco lo sabía la guiri que luchaba contra el peso de sus párpados, en un esfuerzo por no perderse ni un poquito del tipismo sevillano.

1 comentario:

amaltea dijo...

Hola! encantada de conocerte :), me alegra ver que tnb gente cercana me lee jejeje, poca gente hay andaluza por estos lares, o por lo menos yo no me los encuentro...

ya te tengo fichada :D

muakaaaaass!!!!