jueves, marzo 31, 2005

La Cuenta Atrás de P.

El más querido entre todos los pavos del mundo se acerca a la edad exigida. Se trataba de tener 25, y ya sólo le falta una vela más. (Ahora lo empiezo a entender todo... aquello más que una broma era una amenaza y tú sucumbiste a sus encantos y ahora anuncias a bombo y platillo que se te ha ocurrido que es bueno casarse joven. Anda que no eres nadie). En fin, que en la onomástica de la Cuenta Atrás antes de convertirse definitivamente en el hombre hecho y derecho de los 25 años que le exigían, el hombre de los mil nombres, cumple 24 tacos. Es una edad maravillosa, para una persona maravillosa: A los 24 va a descubrir la grandeza que tienen las personas que siguen encandilando a los de su alrededor. Es un buen momento para agarrar la vida por donde la dejó (sobretodo por donde nos dejaste a nosotros que seguimos esperándote como agua de mayo). Un momento aún mejor que el que dejó, porque este año ha sido como la oruga dentro del capullo y ahora saldrá hecho mariposa. (Todos los que alguna vez hemos invernado salimos luego más bellos y más buenos.) Me gustaría disfrutar con él este cumpleaños de la Cuenta Atrás. Porque le quedan pocos días para que oficialmente sea reconocido como un tío importante capacitado para hacer cosas grandes (aunque tú siempre has hecho la más importante de todas: mantener felices y unidos a tus amigos). Porque está enamorado, más que nunca, y se le nota, y a las personas que transmiten felicidad hay que tenerlos cerca. Y porque es único y yo lo quiero como lo quieren todos y cada uno de los amigos que compartimos. (Feliz Cumpleaños de la Cuenta Atrás. Sólo te queda un año para madurar, no?)

miércoles, marzo 30, 2005

Toy flipando...

Quieridos y queridas: Estoy como Belén esteban: "Superfeliz" (jajaja)... resulta que tengo 2 cosas buenas que contar: 1º) Me voy con Palmi a TENERIFE a ver a Carmela... Nos vamos el 8 de Abril. Casi que todavía no hemos llegado de Salamanca y ya nos estamos yendo. (En realidad tengo más miedo que siete viejas... nunca me he montado en un avión) 2) Resulta que ayer nos decidimos a comprarnos un aire acondicionado. Le dijimos al de Master Cadena que hoy le llevábamos los papeles. Antes de hacerlo, le he hecho caso a mi madre y por enésima vez me he puesto a buscar piso. La última tentativa... Y resulta que he quedado con 2 guiris que alquilan un piso en Torneo. Tiene buena pinta y además TIENE HASTA AIRE. Bueno, mañana contaré qué ha pasado con Yuko y Mareen (vaya nombre el de las colegas).

lunes, marzo 28, 2005

La Huida 3 (punto y final)

Baco nos sorprendió en Salamanca. Estaba dentro de nuestros bolsos, camuflado en dos botellas de agua. Allí donde entramos pedíamos Fanta de limón. Al segundo viaje a por la bebida cítrica los camareros empezaron a mosquearse. El primer local del sábado se llamaba Amadeus. A pesar del esfuerzo por bautizar los bares que se dan los empresarios hosteleros salmantinos, por dentro todos tienen la misma decoración medieval. En el Amadeus, la música era buenísima y los viajes al cuarto de baño para repostar se sucedía. El suelo empezó a moverse en el Amadeus. Salímos de allí riéndo a carcajadas y no dejamos de hacerlo ni siquiera cuando vimos una pelea de “canis” a la puerta de otro bar. Los mirábamos y nos reíamos. Recuerdo que les dije que hicieran el amor y no la guerra y que Víctor me tapó la boca. De haberse coscado los otros seguro que la primera ostia se la hubiera llevado él. Así que salimos de aquel paraíso de burracos, el peor antro de Salamanca. Al doblar la esquina vimos el Camelot. Me acordé que la hija de la dueña del hostal nos había hablado de él y entramos. Siendo de Cortegana no podía ser de otra manera: pasamos directamente al escenario. Como constatamos que los hombres de Salamanca no son muy agraciados, nos dio por corearles “feos, feos” desde el escenario cobijadas por el alto volumen de la música. No sé que hubiera pasado si acaba la canción en mitad de uno de mis gritos: “No tenéis la culpa, pero es que sois muy feos”. Palmi decía: “Me llevo el primer premio a Huelva, me lo llevo” Había un calvo a nuestro lado que quería darnos conversación. La gente en Salamanca es muy agradable y simpática pero el más simpático de los salmantinos no estaba en Camelot. El bar de en frente se llamaba Gabtsy. En la más escondida de las barras me enfrenté al camarero así: - Tengo un problema - A ver el problema ( se reía) - Yo tenía un papel que decía que la segunda copa era gratis, pero lo he perdido. - ¿Qué es lo que quieres? - Una Fanta de limón Sonrió, accedió y se perfiló como el más simpático de los salmantinos. Era moreno y rellenito y a Palmi le recordaba extrañamente a Benítez el del pueblo. Él se reía queriendo adivinar qué sustancia nos hacía estar así si sólo bebíamos Fanta de Limón. Mientras Palmi y Víctor bailaban, yo ,en agradecimiento, le daba conversación. Él me hablaba a ratos, entre copa y copa que le pedían. Me explicó por qué se llamaba Gabtsy el bar y yo le hacía una comparativa con la marcha de Sevilla. Él recargaba una tras otra las Fantas de Limóin sin que yo siquiera las terminara. En una de ellas me atreví a decirle: - ¿Sabes quién era Baco? - A ver, ¿qué quieres? - ¿Por qué duró cien años la Reina Madre? Y, obedientemente y sin perder la sonrisa, vacío algo del contenido de la botella de Beefeater en mi vaso. Jamás fue tan divertido que me invitaran a un cubata. Y sin dar nada a cambio. Pero un suceso hizo que abandonáramos el bar. Baco, que nos estuvo acompañando toda la noche se cebó especialmente con uno de nosotros. Y el alcohol acabó con la fiesta que él mismo había propiciado.

viernes, marzo 25, 2005

La huida 2

Estamos en Salamanca. Las ocho horas de autobús hicieron mella en mi cuerpo y todavía no me he repuesto del todo. Espero que no se cumpla el refrán "lo que mal empieza, mal acaba", porque si no la huida va a ser un fracaso. Nos despertamos a las 4:45 y nada más salir me di cuenta que la maleta que llevaba Palmi estaba rota. Pero hasta de eso nos reimos. No hemos tenido suerte con el tiempo en este Viernes Santo y nos hemos mojado un poquito. Así que, aprovechando, hemos parado en algunos bares (que en Salamanca hay muchos y muy bonitos) y hemos comprado unas entradas para el cine. Como Palmi tiene ganas de comedias, veremos "El Penalti más largo del Mundo". Pero la lluvia no nos ha impedido que disfrutemos de la ciudad del Lazarillo. Los paseos de ayer nos sirvieron para hacernos una imagen de los que es Salamanca de forma general y hoy ya hemos podido entrar un poquito más dentro de ella. Ayer, como turistas en toda regla, queríamos hacer lo típico de los turistas. Vimos la Plaza Mayor, que tanto se nos pareció a la de Madrid y nos acercamos a la Casa de las Conchas. Gracias a una pista falsa mía, Victor y Palmi se tiraron un buen rato buscando la famosa ranita. Al final descubrimos que estábamos buscando en valde y damos con ella en otra fachada, al lado de la estatua de Fray Luis de León. También buscamos el astronauta y nos montamos en el tren turístico. Una guía cansada de repetir siempre lo mismo nos mareó la cabeza y lejos de ayudarnos a descubrir Salamanca nos sirvió de pretexto para reirnos de ella un rato. Cuando el tren pasó por el lado del Tormes decidimos pasar allí el día de hoy, pero la llvia ha pospuesto el plan para mañana.

miércoles, marzo 23, 2005

La moral tiene nombre: Terry Schiavo

Que la gente elija morir es una conquista social que ciertas administraciones rancias y casposas no están dispuestas a permitir. El caso de Terri Schiavo saca a la opinión pública, más que nunca, la doble moral de los dirigentes estadounidenses... ¿A qué juegan los americanos? Las imágenes que vemos nos hablan de una mujer que hace 15 años que dejó de vivir con dignidad y de un presidente que interrumpe sus vacaciones para obligar al marido de la enferma a que prolongue su vida. Es más, el juez del estado donde vive Schiavo se ha negado a conectarla a las máquinas y la administración pública norteamericana se plantea procesarlo. ¿Imaginan que pasaría si ese juez fuera a la cámara de gas? No sería el primero ni el último asesinato legal en Estados Unidos. Mientras Schiavo pide morir, los que gobiernan matan a cientos de personas a los que su condición de delincuente nunca les negó la de amantes de la vida. Hablamos de algo más allá de la eutanasia. Se trata de moralidad. Más allá de plantearse el derecho de una persona para elegir cuándo quiere morir (ya que nadie nos preguntó si queríamos nacer, por lo menos que nos dejen esa decisión), el debate de este caso americano deja ver la culpabilidad de un pueblo que al elegir a esos gobernantes, eligió la tozudez, la ignorancia y el doble rasero.

La huida (1)

Era algo más que una proposición. La misma idea rondaba mi mente desde que me enteré que no trabajaba ni jueves ni viernes. Palmi puso las palabras a mis intenciones... "¿Y si nos vamos?" El plan acelerado para la huida se puso en marcha por sí sólo. Horas más tarde, en la puerta del Capitol, delante de Víctor Marín, inténtabamos diseñar el itinerario de la fuga. Él se ofreció para acompañarnos y animarnos. Nosotras aceptamos... así todo será más divertido. Tuvimos que pedirle permiso a sus padres que nos miraban extrañados intentando buscar el nexo que nos unía. La búsqueda empezó el lunes. Sonaron teléfonos en Toledo, Gijón, Valencia y Zaragoza, hasta que alguien en Salamanca nos puso tras la pista de otro: correspondía a una señora qe alquilaba cuartos en el centro. Ella se llama Isabel y será nuestra casera durante cuatro días. los tres cuartos restantes ya están alquilados. No sabemos qué nos encontraremos, pero seguro que será divertidísimo. El martes por la tarde ya tenía los billetes de ida y vuelta: serán un total de 16 horas en un autobús que nos hará recorrer tres provincias españolas. La gente que se entera dice que estamos colgadas. Un poco sí, la verdad.

Carta de Ángel

Ángel, más conocido como Rafa, ha enviado a mi correo una carta para toda la pandi. A mí me ha encantado. Os la pongo a continuación para que podais leerla: "¡Hola, Paloma! Espero que no te importe que me haya permitido la licencia de buscar tu dirección de correo para enviarte este email. Supongo que sabrás quien soy, ¿no? Soy Ángel, el "amigo" () de Míriam. Más conocido entre vosotros como "Rafa", . Llevo toda la semana intentando escribirte este email, pero no he tenido ni un solo minuto para poder sentarme delante del ordenador tranquilamente y poder escribirte este email. Así que espero que me perdones por el retraso, ¿vale? Estoy seguro de que sí. Este email va dirigido a ti porque sé que eres una especie de portavoz de toda la pandilla, la encargada de realizar las convocatorias generales, y la que se preocupa de difundir todas las noticias que acontecen (por algo eres la periodista, ¿no?). Podía ir dirigido a cualquier otro miembro del grupo de amigos, e incluso a Míriam, pero creo que tú eres la persona más conveniente y la que estoy seguro de que lo va a difundir entre todos. Bueno, el motivo de este email es darte las GRACIAS a ti en especial, y a tod@s los de la pandilla en general por haberme tratado como lo hicisteis el fin de semana pasado en Cortegana. Para mí, fue un fin de semana muy especial, y agradezco de todo corazón que me tratáseis como lo hicísteis. En todo momento me sentí como si estuviese en mi pueblo, y rodeado de mis amigos, y por eso, tengo la necesidad de daros la GRACIAS a todos. GRACIAS por haberme tratado como a uno de vosotros, y por preocuparos por que no me sintiera extraño o incómodo en ningún momento. Ya sabéis que para mí, la situación era bastante especial, pero gracias a vosotros, el fin de semana pasó como si nada. Y de hecho, lo volvería a repetir un millón de veces. También os pido disculpas por si en algún momento me notasteis algo serio o distante. No os preocupeis. Es que yo soy bastante tímido e introvertido y a veces parece qu e me mantengo un poco al margen. Pero nada más lejos de la realidad. Me sentí totalmente integrado entre vosotros en todo momento, y estuve agustísimo. MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS, CORTEGANES@S. Estoy impaciente por volver a repetir la experiencia y volver a estar de juerga entre vosotros. Espero repetir esta experiencia con vosotros millones de veces. MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS, DE TODO CORAZÓN. P.D. 1.: Prometo volver siempre que no me sigais llamando "Rafa". ¡¡¡Es que luego me creais un conflicto de doble personalidad!!! ¡¡¡Y luego Mi Niña no sabe como llamarme!!! P.D. 2.: Como se que vais a cumplir con mi peticion, ya estoy pensando en volver. Y creo que..., si me dejan..., el martes tiraré para Cortegana. ¡¡¡Espero volver a veros a todos!!! MIL BESOS" Muchas gracias, Ángel. No es fácil encontrar personas que expresen sus sentimientos. Sé bienvenido a nuestro pueblo y a nuestra pandilla. Por muchos años.

jueves, marzo 17, 2005

De cumpleaños

Ayer cumplían los años dos importantes longevos: al uno le acompañaban en el Círculo de las Letras de Madrid un ramillete de hombres de las letras, amenizados por Miguel Ríos. Al otro, le preparaban una fiesta sorpresa al que acudió hasta su enemigo. Francisco Ayala y Santiago Carrillo. El primero celebra un cumpleaños que le prepara para el centenario y el segundo da la bienvenida a las 90 primaveras. En estos días, García Márquez me está enseñando qué pasa por la cabeza de los hombres de esa edad; no porque todos vayan de “putas tristes”, sino porque, a partir de ciertos años, empezamos a tratarlos como a niños, a pesar de lo que fueron. Hablando de aniversarios yo tengo un deseo: quiero que el centenario me sorprenda acompañada por la mejor amiga que nadie pueda tener. Esa que se acuerda de la fecha de los cumpleaños de todos los que la rodean. Esa que hace tiempo desterró de su diccionario la palabra rencor. La que no dudó en hacer la maleta un día para buscar el lugar que se merece en el mundo. La que al irse lejos, sólo ha hecho estar más cerca de los que nos hemos quedado. Esa que forma parte de la selecta élite de los buena gente. Se llama Carmen Anarte y muchos de los que la conocemos creemos que es uno de los mejores seres que puebla la tierra. Felicidades, Carmela.

Oídos de cera en la curia

Efectivamente, el retratista del condón pisó suelo marciano. Lo hizo anoche, 16 de Marzo y hoy ha vuelto a Sevilla no demasiado contento con el tiempo que le dieron, aunque sí con las palabras que empleó. Como no pude verlo en la tele, porque me pudo Morfeo, poco puedo decir del espectáculo de anoche... En lo que a mí me atañe, me quedé sin noticia. Su aparición en Crónicas Marcianas terminaba con cualquier posibilidad, por remota que fuese, de que saliera en el Telediario. Dos días antes de esto, mi jefe me enseñó que como premisa para que lo emitieran en el nacional había que darle la palabra a la otra parte: la Iglesia. Y, claro, “Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho”. El arzobispado de Sevilla me ha tenido enredada tres días: primero que el Cardenal estaba en la Conferencia Episcopal, después que el segundo de a bordo no había contestado a la petición... llegaron a no coger el teléfono para finalmente decirme lo que yo sabía que iba a acabar oyendo. “La Iglesia ya se ha pronunciado muchas veces sobre el uso del preservativo y ahora no va a hablar”... pues es verdad, pero me lo podían haber dicho antes. Tres días de teléfonos en los que llegué a contactar hasta con los maristas, que tampoco me hablaron: “No queremos dar imagen de retrógrados”, confesaron los confesantes. La Iglesia es mucho peor que la Administración Pública. Es más fácil sacarle declaraciones a Chaves o a Rajoy que a Monseñor Amigo Vallejo. Es normal, ellos no tienen que dar explicaciones de nada. A ellos no les ha votado nadie. Se han afanado por aprender lenguas muertas tanto como en olvidar palabras vivas: diálogo, democracia, comunicación...

lunes, marzo 14, 2005

Cómo hacerse famoso en unos minutos

Un diseñador y publicista sevillano ha tenido la genial idea de promocionar el uso del preservativo valiéndose de una imagen del Sagrado Corazón. Lo han pedido de Telediario y allí estaba yo, robándole 5 minutos antes de que marchase a Crónicas Marcianas. Rafael Iglesias, que es como se llama este sevillano que apunta ya a polemista profesional, parecía tener la cabeza bien amueblada. Hablaba con seguridad y lucía una camiseta del sempiterno Silvio. Pero lo más curioso de su fisonomía es su capacidad por parecer un chavalito a los 42 años. Ni el cámara ni yo le escondimos nuestra desconfianza con respecto a Crónicas Marcianas y él nos pidió consejo. Javi, el cámara, le dijo que no fuera y yo le dije tres cuartos de lo mismo. Aunque es cierto que es un excelente trampolín para dar a conocer la campaña, cualquier argumento se frivoliza en semejante escenario, ante Sardá, Boris y un Padre Apeles que va a disfrutar bastante con semejante polémica. Lo dejamos en su estudio de la calle Francos, pendiente de la cita con los catalanes. Tendré que esperara a la noche para ver si nuestra llamada a la cordura ha surtido efecto.

viernes, marzo 11, 2005

¿¿Matrimonio??

Sí, supongo que algún día me casaré, como lo hace todo el mundo. Pero cuando me lo preguntan suelo contestar "nunca le haría eso a un hombre al que quiero". A la gente le ha dado por casarse. Por las calles de Sevilla desfilan una cohorte de bien vestidos todos los fines de semana, incluso, en Cortegana, cuando llega el verano, no hay un festivo libre de ágapes matrimoniales. Lo curioso es que la misma fiebre de bodas hay de divorcios. Es lo que he dado a llamar "la crisis de la palabra". Es uno de los males endémicos de nuestra sociedad: no nos importa jurarle amor eterno a una persona y mandarla a la mierda al par de años, haciendo que la palabra matrimonio pierda por completo su significado. Todo corre tan deprisa, que la eternidad no existe. Es más, existe en la misma medida que el compromiso y la promesa, ninguna. Apenas han pasado un par de generaciones desde esos hombre y mujeres para los que el divorcio era poco menos que pecado. Ellos (aunque sobre todo ellas) aguantaban estoicamente su palabra de amor eterno, entre broncas, cuernos y palizas, pero el divorcio, eso sí, ni nombrarlo. Ante semejante dos caminos entre la crisis de la palabra y el aguantar por cojones, me quedo con el de enmedio: elegir cada día a la persona con la que quieres estar, y, a fuerza de elegirla cada día, descubrirás que es el hombre (o la mujer) de tu vida. Al menos, por una vez en mi vida el matrimonio me ha servido para algo: no hablar del 11-M.

jueves, marzo 10, 2005

Fauna sevillana de miércoles

No tengo la certeza de en qué momento de mi vida consciente me enseñaron que el hombre viene del mono, pero anoche, a mis 22 años, constaté la certeza de la semejanza humano-animal. Confieso que me gusta salir por la calle Betis, y aún peor, me gustan hasta las sevillanas. Y acompañada por los pocos amigos que, como yo, tenían ganas de "enreamientos", acabamos en el Lo Nuestro codeándonos con lo más granado de los guiris de Sevilla. Y, allí, entre sevillana y rumba, aprecié la enorme semejanza de ciertos humanos con animales... pero de zoo. En el centro, una cohorte de muchachas alegres vestidas como si vivieran el más caluroso de todos los agostos. Mirándolas, al otro lado de la imaginaria jaula, los mirones, divididos en dos grupo: hombres salidos y guiris sorprendidos. Me resultaba curioso el esfuerzo de ellas por no pasar desapercibidas: movimientos exagerados y remangamientos de las ya de por sí diminutas faldas. Y me daban pena ellos, emocionados observadores, que por no ser mujeres no podían saber que era más fácil de lo que parecía. Ana y yo, con intuición femenina, nos mirábamos conocedoras del secreto que a ellos se les escapaba. Pura fauna urbana. No sabía que esos eran los personajes que habitaban las noches de los miércoles sevillanas. Seguro que tampoco lo sabía la guiri que luchaba contra el peso de sus párpados, en un esfuerzo por no perderse ni un poquito del tipismo sevillano.

lunes, marzo 07, 2005

A mis amigos

Tengo suerte de ser de dónde soy y me ha costado años darme cuenta. Ahora, cuando peor está Cortegana, exigiendo un hospital que jamás tendrá e intentando vivir mientras sospecha cuál será el próximo de nosotros en caer, me siento más a gusto entre mi gente. La culpa la tienen mi familia y mis amigos. Mi familia, porque suelen ser los culpables de que yo esté a gusto en la vida y mis amigos porque me han demostrado en estos días, que cuánto más grande es la adversidad más están ahí. Confieso que me preocupé mucho, que creí que los diferentes cismas y problemas personales de cada uno de nosotros iban a acabar cargándose nuestra amistad. Cada uno contará la Francia a su manera, yo la cuento a la mía. Dudo que lean jamás estas palabras pero me gustaría que supieran que me siento orgullosa de ellos. De los que han puesto el oído y el hombro cuando Palmi lo ha necesitado y que, cuando le han visto desanimada, le han intentado hacer reir. De los que no dudaron en reunirse todos juntos para dar la bienvenida a Carmen cuando llegó de Canarias y que harán lo mismo este miércoles seguramente para celebrar que Antonio Pablo va a venir a Sevilla. Orgullosa, y ya en un terreno más personal, de los que en estos días me han recordado quien soy y me han devuelto las ganas de volver a mi pueblo cada fin de semana. Por reir conmigo, por contarme, por dialogar en un parlamento improvisado los temas más importantes de nuestras vidas: desde nuestro futuro incierto hasta los últimos chismorreos de marujas. Y, aunque hayamos criticado unos de otros (hecho que, lejos de ser malo, demuestra la buena salud de nuestra comunicación), con el tiempo me dan razones para seguir considerándolos “amigos”. (Hoy lunes, después de no pisar mi casa porque he pasado el fin de semana con muchos de vosotros, me hacía falta contaros esto que llevo tantos días pensando. Gracias.)

Érase el carnaval de Las Veredas

No hacía falta cigarros. Todos fumábamos. El humo blanco salía de nuestras bocas como si hubiéramos encendido un Ducado. Muy buena idea la de una ¿carpa? en la plaza... para haber sido agosto. En mitad de la quinta ola de frío de este invierno, la chapa del techo apenas nos protegía de una pelona que estaba helando los coches. Pero nosotros, mucho más duros que el metal, resistimos con el antídoto de la risa. María Jiménez, con cara de hombre y embutida en un mono naranja, nos miraba desde el filo del escenario y una poco acompasada liebre hizo las delicias de nuestras sonrisas. La más loca de todas las maríaisabeles de los carnavales que he visto este año (y juro que han sido muchos) se empeñaba en hacernos bailar y "farró" cuando sonó su himno: "antes muerta que sencilla". Nos mirábamos, felices, por haber dado el paso más allá del Calvario, aunque la diferencia no era mucha. La clientela habitual del kilómetro se había repartido entre Galaroza, El Rocío y aquella plaza helada que en poco tiempo te hacía sentir como a uno más. Por lo menos a nosotros. No creo que la cantante del Trío, que tuvo que dejar las lentejuelas y el escote por el abrigo y los guantes, pueda decir lo mismo.

viernes, marzo 04, 2005

... Se te ve en la cara, Infanta.

Me he estrenado con la Familia Real. Me ha tocado la más sevillana de todas y menos agraciada, Elena. Resulta que venía a inaugurar una escuela para ciegos. Semejante acontecimiento reunió a lo más florido de la prensa andaluza, desde ABC hasta las agencias de la víscera. Entre guardaespaldas y policías nacionales, eran más de treinta las personas que se ocuparon de dificultarnos el trabajo. A uno de los enchaquetados le rocé sin querer la pistola. Nos trataban como a terroristas. Un perro husmeó en nuestros equipos no fuera a ser que nos saliera la vena más republicana. Nos hacinaban en las escaleras a metros de una infanta a la que le daba asco lo que estaba viendo. Y, aunque es difícil saber cuándo le da asco una cosa más que otra porque su rictus apenas varía, la visión de los niños ciegos le estaba repulsando. Quería que aquello acabara rápido y lo esperaba poniendo esa cara de atención a las explicaciones que tantos años de formación palaciega cuesta. Cuando todo acabó, la esperamos en la puerta. Uno de los guardaespaldas me obligó a desenchufar el micro de la cámara. Le dije que no entendía porqué y me contestó confiado: "no tienes que entender nada". Y mientras sus hombres de negro nos trataban a como basura, ella salió sonriente a la calle sevillana, sin prisas por entrar en su coche. Quizá sea porque Sevilla es la única ciudad donde le dicen guapa.

miércoles, marzo 02, 2005

Con las ideas claras

He conocido a María Ángeles Cózar. Su nombre no me sonaba conocido a mí tampoco hasta que la Junta ha decidido darle la Medalla de Andalucía. Se trata de una mujer en silla de ruedas que preside la Confederación Andaluza de Minusválidos. Ella, que vive en la Línea de la Concepción, se desplaza a diario a Sevilla para trabajar. Su despacho, dos puertas más allá de mi casa, está lleno de fotografías de discapacitados, todas ellas preciosas. Tres días antes de que le dieran la medalla nos recibió en él. Le hice algunas preguntas entre las que estaba qué cambiaría ella de su entorno, y me fascinó la respuesta. "Cambiaría la idea que tiene la sociedad de las personas minusválidas, porque somos, ante todo personas, que queremos participar, que si no podemos hacer una cosa, podemos hacer muchas otras. Qué tiene que ver nuestra minusvalía con nuestra capacidad para opinar, crear o compartir". Éstas no fueron exactamente sus palabras, pero sí su mensaje. A mí, que iba buscando una referencia a las barreras arquitectónicas, ella me dio toda una lección de vida. Gracias.