lunes, febrero 21, 2005

El año del triunfo de los amantes

Éste es, sin duda, el año del triunfo de los amantes. Y en los pocos días que lleva de andadura lo ha demostrado en el terreno público y en el doméstico. En lo público, porque va a ser escenario, tras treinta y tantos que le precedieron, del enlace entre Carlos de Inglaterra y Camila Parker-Bowles. Lo doméstico, por supuesto, lo reservo. Y en el año del triunfo de los amantes, todo se vuelve más prosaico. Las deslealtades son más atractivas cuando viven en la sombra. A escondidas todo es más sabroso, desde luego. En el fondo me dan pena los amantes, porque cuando pasan a ser parejas oficiales ya ni ellos mismos saben bien lo que son. Una boda, por muchos Channeles que pisen la alfombra no debería ganar la partida al placer de lo prohibido. Además, cuando pase la resaca de ese día y el enemigo común ya no sea tan concreto, los que antes eran amantes tendrán que verse cara a cara, en un día tras día que acabará por convertirse en rutina. Se mostrarán ya sin secretos, nadie las va a prohibir ya que estén juntos, y en mitad de su nueva vida en común, ahora más espartana, se mirarán el uno al otro y se aborrecerán... "Era mejor cuando nos metíamos mano a escondidas, querida".

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